jueves, 1 de octubre de 2015

«En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os amáis unos a otros». (Jn 13,35)

«En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os amáis unos a otros».
Sin apartarnos de los lugares en que vivimos ni de las personas que nos rodean, si vivimos entre nosotros esa unidad por la que Jesús dio la vida, podremos crear un modo de vivir alternativo y sembrar en tomo a nosotros brotes de esperanza y de vida nueva. Una familia que renueva cada día su voluntad de vivir de modo concreto en el amor recíproco puede convertirse en rayo de luz en medio de la indiferencia de su vecindad. Una «célula local», o sea, dos o más personas que se asocian para practicar con radicalidad las exigencias del Evangelio en su entorno de trabajo, en clase, en la sede sindical, en la administración o en una cárcel, podrá desbaratar la lógica de la lucha por el poder, crear un ambiente de colaboración y favorecer que nazca una fraternidad inesperada.
¿No actuaban así los primeros cristianos de tiempos del Imperio romano? ¿No es así como difundieron la novedad transformante del cristianismo? Nosotros somos hoy los «primeros cristianos», llamados como ellos a perdonarnos, a vernos siempre nuevos, a ayudarnos; en una palabra, a amarnos con la misma intensidad con que Jesús amó, seguros de que su presencia en medio de nosotros tiene la fuerza de arrastrar también a los demás a esta lógica divina del amor.
Fabio Ciardi 

Antonio José, incluso en la distancia, trade de vivir y dar este testimonio de unidad que brota del amor recíproco. Los demás se daban cuenta que había algo diferente en Antonio José que les daba un mensaje, un mensaje evangélico. Aquí nos cuenta como trataba de tener a Jesús en Medio, también a distancia, con los gen, el Jesús en Medio que creaban cuando se veían y que era el testimonio que ofrecían a los demás:


Pronto se da cuenta que esta vida no se puede vivir solo, hay que vivirla, con otros que comparten sus mismos ideales. Para él son los gen. Lo trata de hacer incluso a distancia:
           
Se me ha ocurrido escribirte simplemente para asegurarte Jesús en Medio a pesar de todo, por encima de todo Jesús en Medio, lo vi ayer con N. leímos una meditación de Chiara en la que decía que lo más importante era Jesús en Medio, por encima de cualquier cosa, con Jesús en Medio, todo va bien, todo es bueno, lo sentía muy en el corazón y por eso me he apresurado a comunicártelo, tenemos que hacer que Jesús esté cada vez más presente entre nosotros y sobre todo no conformarnos con tenerlo solo con las personas con las que ya es bastante fácil.
(…) la clínica te derrumba moralmente y convertir esta depresión en AMOR es algo durísimo, pero tengo la responsabilidad ante el Eterno Padre de convertirla en una gracia, en una santificación. Nada, tratamos de construir un fuerte Jesús en Medio con mucha gente y se fortalecerá el nuestro.
(…) Jesús quiere que ahora la lucha la haga yo solo sin apoyos aunque los gen, para estos casos tenemos nuestra arma secreta Jesús en Medio a distancia, yo estoy siempre seguro del amor de muchísimos gen, esto me hace sentirme fuerte, yo antes pensaba que la distancia podía destruir la unidad más fuerte, ahora estoy seguro de lo contrario, si la unidad es auténtica, no solo no pierde fuerza, sino que al contrario se hace más profunda, más verdadera, si cada uno hace la VOLUNTAD de DIOS donde esté, sin salirse del RAYO, los kilómetros son simplemente una medida humana sin mayor importancia.