sábado, 30 de mayo de 2015

«Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; solo una es necesaria» (Lc 10, 41-42).



«Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; solo una es necesaria»
¿Qué es lo único necesario? Escuchar y vivir las palabras de Jesús. A ellas –y a Él, que habla– no se les puede anteponer absolutamente nada. El verdadero modo de hospedar a Jesús, de acogerlo, es acoger lo que Él nos dice. Tal como hizo María, que se olvidó de todo, se puso a sus pies y no se perdió ni una palabra suya. Así no nos moverá el deseo de figurar ni de sobresalir, sino de darle gusto a Él, de estar al servicio de su reino.
Como Marta, también nosotros estamos llamados a hacer «muchas cosas» por el bien de los demás. Jesús nos ha enseñado que el Padre quiere que demos «mucho fruto» (cf. Jn 15, 8) y que haremos incluso cosas mayores que Él (cf. Jn 14, 12). Es decir, Él espera de nosotros dedicación, pasión en el trabajo que se nos encomienda, inventiva, audacia e iniciativa. Pero sin afán ni agitación, con la paz que viene de saber que estamos cumpliendo la voluntad de Dios.
Lo único que importa es, pues, convertirse en discípulos de Jesús, dejar que Él viva en nosotros, estar atentos a sus sugerencias, a su voz sutil, que nos orienta en cada momento. De este modo será Él quien nos guíe en cualquier acción nuestra.
Cuando hagamos «muchas cosas», no estaremos distraídos ni dispersos porque, siguiendo las palabras de Jesús, nos moverá solo el amor. En cualquier ocupación haremos siempre una sola cosa: amar.
FABIO CIARDI

 Cómo comprendió lo importante que es vivir en cada momento la Voluntad de Dios, desde nuestra libertad, descubrirla y vivirla. Para ello estar atento a las circunstancias de la vida, estar en Dios:

Leímos el tema de la VOLUNTAD de DIOS, para mí fue algo fortísimo, a parte del clima que había de Jesús en Medio que ya levanta a cualquiera, encima me leen el tema en el que se ve en cada palabra la mano de Dios ..., yo ya sabía un poco de qué iba la cosa, pero aún así ha sido algo totalmente nuevo y maravilloso, te da la razón de vivir, porque te da la posibilidad de parar el tiempo, me doy cuenta de que si no vivo el momento presente con solemnidad, si no hago “paquetitos” a cada momento [n. del e.: actos concretos de amor por los demás], la vida se convierte en una sucesión de hechos, que van pasando rápidamente, ahora, si yo vivo a fondo cada instante y le mando cada acto de amor a Jesús, esos momentos no se pierden sino que se van acumulando allá arriba, en el cielo y perduran por encima del tiempo.

Habla de la presencia de Jesús en medio para descubrir cuál es su voluntad. Al final de una carta dice:

Vale, J., tratamos de tener fortísimo a Jesús en Medio haciendo los dos, tu en Granada, yo aquí, solo lo que sea VOLUNTAD DE DIOS, al mismo tiempo Jesús en Medio será un altavoz que nos hará ver más clara su VOLUNTAD.

Jesús en medio, fruto de la unidad con los demás, el ambiente adecuado para poder hablar y contarnos nuestras dificultades y resolverlas juntos, y comprender así cuál es la voluntad de Dios en los momentos de duda:

 Tengo que correr, que parar el tiempo, tengo conciencia de que si no vivo así estoy perdiendo el tiempo, estoy perdiendo la vida, porque solo hay una verdad por la que vale la pena la vida, y esa verdad es DIOS, DIOS-AMOR, tenemos que ser expresión del AMOR del Padre, viviendo según su Voluntad, solo haciendo su Voluntad divina tendrá sentido nuestra vida, y esto es lo que modestísimamente trato de hacer por aquí, vivir según lo que Jesús me hace comprender que es su Voluntad. 

 Viviendo así se entiende que se hace el papel de María, pararse y juntos descubrimos lo que Diosnos puede decir si tenemos a Jesús entre nosotros. Marta en cambio no se para, hace lo que cree que es lo mejor...