jueves, 31 de julio de 2014

«Perdona la ofensa a tu prójimo y, cuando reces, tus pecados te serán perdonados».



Entonces ¿cómo vivir esta Palabra de vida? Ciertamente, perdonando inmediatamente si hubiera alguien con quien aún no estemos reconciliados. Pero no basta con eso. Será necesario rebuscar por los recovecos más recónditos de nuestro corazón y eliminar incluso la simple indiferencia, la falta de benevolencia, cualquier actitud de superioridad o de descuido con cualquiera que pase a nuestro lado.
Es más, hacen falta medidas preventivas. Por eso, cada mañana veré con una mirada nueva a todos aquellos con quienes me encuentre -en la familia, en clase, en el trabajo, en la tienda-, dispuesto a pasar por alto lo que no esté bien en su modo de actuar, dispuesto a no juzgar, a darles confianza, a tener siempre esperanza, a creer siempre; me acercaré a cada persona con esta amnistía completa en el corazón, con este perdón universal; no recordaré en absoluto sus defectos, lo cubriré todo con el amor. Y a lo largo del día procuraré reparar un desaire o una reacción de impaciencia pidiendo perdón o con un gesto de amistad, sustituir una actitud de rechazo instintivo hacia el otro por una actitud de plena acogida, de misericordia sin límites, de perdón completo, de participación y atención a sus necesidades.
Así, cuando eleve mi oración al Padre, y sobre todo cuando le pida perdón por mis fallos, también yo veré atendida mi petición y podré decir con plena confianza: «Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden» (Mt 6, 12).
Chiara Lubich 

Encontramos un escrito de Antonio José donde explica como podemos hacer para cambiar el mundo, he aquí un estracto: 

Si queremos cambiar este mundo que no nos gusta, corrompido e hipócrita, egoísta, por uno nuevo, distinto, donde reine el amor y la comprensión entre todos, donde todos seamos un solo cuerpo con Jesús en medio entre nosotros, tenemos que empezar por cambiar nosotros mismos, dando testimonio con nuestra vida. Así conseguiremos convertir al mundo.