Palabra de Vida para el mes de Mayo:
«En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios»
«En
nombre de Cristo» significa «en su lugar». Haciendo sus veces, viviendo
con Él y como Él, amémonos como Él nos ha amado, sin cerrazones ni
prejuicios, sino abiertos a captar y apreciar los valores positivos de
nuestro prójimo, dispuestos a dar la vida unos por otros. Este es el
mandato por excelencia de Jesús, el distintivo de los cristianos, válido
también hoy, como lo era en tiempos de los primeros seguidores de
Cristo.
Vivir esta palabra significa convertimos en reconciliadores.
Y
si todos nuestros gestos, nuestras palabras y nuestras actitudes están
impregnados de amor, serán como los de Jesús. Seremos, como Él,
portadores de alegría y de esperanza, de concordia y de paz; en
definitiva, de ese mundo reconciliado con Dios (cf. 2 Co 5, 19) que toda
la creación espera.
Chiara LubichIndicios de cómo la vivió Antonio José:
Con fecha del 6-VI-77, le escribe a un amigo de Granada:
"Queridísimo ...:
Estoy ya en “La Paz” y lo primero que se me ha ocurrido es
echarte cuatro letras por dos motivos.
El primero y principal es asegurarte que trato de tener un fuerte “Jesús en
Medio” contigo, no son palabras, José, me doy cuenta que aquí, donde me cuesta,
donde es dura la situación, donde me aburro, es aquí donde tengo que dar el
paso y amar a cada cual (hasta a los que no me caen muy bien), como si fueran
Jesús, o sin irse tan alto, tratar a cada uno como trataría a las personas con
las que tengo una relación bonita, como decía Juan Félix [1]en
aquella carta que me leíste, el AMOR no es tanto cuestión de sentimientos, sino
de voluntad. Allí, en Granada, a
veces abuso de comerme los frutos (las cosas bonitas del Ideal) en vez de ser
auténticamente raíz, por esto cuando llego aquí me tengo que plantear
rápidamente esta cuestión, y sé que aquí
es donde debo dar la verdadera dimensión de un gen lanzado. Así es que lo
pierdo todo para ser solo raíz, que contra más profundice a la larga más frutos
dará, pero tampoco estos me importan, solo el saber que hago la voluntad de
DIOS al máximo de mis posibilidades mermadas en tantas ocasiones por el
egoísmo.
[1]
Autor del artículo que salió en Ciudad Nueva en febrero del 76. Antonio José
tenía una relación personal con él, lo visitaba. En aquella época era el
responsable de los Gen 3 de España.