lunes, 6 de enero de 2014

«Jesucristo, único cimiento de la Iglesia». (1 Cor. 3,11)

«Jesucristo, único cimiento de la Iglesia».
Pero hay una Palabra que resume todas las demás, y es amar: amar a Dios y al prójimo. Jesús resume en ella «toda la Ley y los Profetas» (Mt 22, 40).
Lo cierto es que cada Palabra, aunque expresada en términos humanos distintos, es Palabra de Dios; pero como Dios es Amor, cada Palabra es caridad.
Entonces, ¿cómo vivir este mes? ¿Cómo estrecharnos a Cristo, «único cimiento de la Iglesia»? Amando como Él nos enseñó.
«Ama y haz lo que quieras»1, dijo san Agustín, casi sintetizando la norma de vida evangélica, porque amando no te equivocarás, sino que cumplirás de lleno la voluntad de Dios.
CHIARA LUBICH
En los cuadernos de Antonio José, encontramos estas preguntas con sus respuestas, dicen mucho de su punto de referencia en la vida:

1) ¿Quién era Dios para mí hace 5 ó 6 años?
2) ¿Quién es Dios para mí ahora?
3) ¿Es Dios ahora una necesidad para mí?
4) ¿Soy cristiano porque mis padres me llevaron a bautizar o porque yo voy descubriendo que tengo necesidad de DIOS?

1) Alguien muy superior a mí que podría hacer todas las cosas y que si uno hacía algo malo contra él nos mandaría a un infierno de llamas y si era bueno al cielo. DIOS “MITIFICADO”.
2) Un amigo que me exige que ame las 24 horas del día y que me dice que la vida sólo es un camino que conduce hasta él.
3) Sí, lo es, porque si Él no existiera no tendría la vida razón de ser.
4) Hoy por hoy soy cristiano porque admiro a Jesús y trato de imitarle en los actos de vida.


1 Agustín de Hipona, Tratado sobre la Primera carta de san Juan, 7.8.