miércoles, 3 de abril de 2013

«Hermanos, no os quejéis los unos de los otros». (St. 5, 9)

Abril 2013


«Hermanos, no os quejéis los unos de los otros».
Entonces, ¿cómo vivir la Palabra de vida de este mes? Ésta nos plantea un aspecto difícil de la vida cristiana. También nosotros formamos parte de distintas comunidades (la familia, la parroquia, la asociación, el lugar de trabajo, la comunidad civil), donde lamentablemente puede haber muchas cosas que a nuestro juicio no están bien: temperamento, punto de vista, modo de hacer de alguna persona, incoherencias que nos hacen sufrir y nos provocan reacciones de rechazo.
Pues ahí tenemos otras tantas ocasiones de vivir la Palabra de vida de este mes. Pongamos la tolerancia y la comprensión en el lugar de la murmuración o la condena, como sería nuestra reacción; luego, dentro de nuestras posibilidades, practiquemos también la corrección fraterna: y demos sobre todo un testimonio cristiano respondiendo a las eventuales faltas de amor o de compromiso con un mayor amor y compromiso por nuestra parte.
Chiara Lubich


Traemos esta experiencia de Antonio José, se puede ver como trata de superar los momentos de incomprensión, justo con las personas con las que vive y que suele coincidir que son justamente las que mas te quieren:
En lo que verdaderamente nos interesa, va genial, desde el primer día me di cuenta que aquí no estaba lo agradable del IDEAL, pero que había inmensas posibilidades de descubrir el IDEAL PURO que es igual a “Jesús Abandonado”, con quien mas me cuesta es con mi madre, pero si en alguna ocasión mi propio egoísmo me ha traicionado y he tenido algún “follón”, enseguida me he dado cuenta de que tenía que pedirle perdón y cambiar mi actitud; porque es incoherente que yo quiera amar a Jesús, que quiera hacerlo todo en la “TENSIÓN A LA SANTIDAD”, que trate de amar a todos y que en cambio sea hostil hacia la persona que me ha traído al mundo, que a mi por el hecho intrínseco de parirme, no es que me diga mucho, pero si me dice por el hecho de haber luchado por sacarme adelante, al haber estado conmigo en los momentos difíciles, y porque sé que me quiere como poca gente y yo, frente a esta persona, que su único pecado ha sido quererme, a veces en exceso,… últimamente no he sido (ni siquiera humanamente) muy agradecido.