sábado, 15 de diciembre de 2012

Publicación de esta carta en la que expresa su admiración por la lectura del libro y conocimiento de su vida

Gracias, Señor, por la vida de Antonio José.


Después de leer detenidamente el libro “Antonio José Lombardo, 15 años, una huella”, quiero expresar lo que más me ha impactado, que sin duda lo que más bien me ha hecho.

En primer lugar quiero agradecer a su tía, Hna. Florentina Lombardo, misionera de Acción Parroquial, que me ha prestado el libro, gracias a él he podido conocer la experiencia vital de Antonio José.

Agradecer profundamente a Dios, que nos sigue regalando vidas llenas de sentido, vidas que estimula y entusiasman a vivir en plenitud los días que el Señor nos regale.
Agradecer a sus padres por haber sabido educar a sus hijos en valores, virtudes y acoger la enfermedad de Antonio José y ayudarle a vivirla desde Dios.

A pesar de su corta edad, me ha impresionado su madurez humana, que no es corriente encontrarla en un joven de su edad. Sabe lo que quiere, hay una jerarquización de los valores fundamentales, en equilibrio emocional extraordinario.

La espiritualidad del Movimiento de los Focolares penetró en lo mas profundo de su ser. Ya en el hospital escribirá a Chiara: “aquí trato de vivir la experiencia del Ideal a fondo, con los médicos, enfermeras, auxiliares y demás personal, con mi madre…” El Ideal fue el descubrimiento personal de un Dios que es Amor al que solo se le puede responder amándolo y haciendo su voluntad.

Su enfermedad. Me impresiona como la acogió, como la amó y la transformó en gracia y bendición. Sólo es posible desde la experiencia de Jesús, su fortaleza, en medio del dolor, “del infierno interior” es la Eucaristía, “porque estoy seguro de que estando en los sobrenatural todo lo demás no importa”.
Sus estancias en la Paz fueron presencias vivas de Jesús, con sus palabras, sonrisas y silencios transmitió vida y amor.

Si el grano de trigo no muere no da fruto. Tu vida Antonio José, corta en años, pero rica en plenitud, espiga llena de granos, un ejemplo para los jóvenes de hoy.


E.
Misionera de Acción Parroquial.