«Respondió Jesús y le dijo: "el que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él"».
“... guardará mi palabra".
Y ¿cuáles son las palabras que el cristiano está llamado a guardar?
En el Evangelio de Juan, "mis palabras" son muchas veces sinónimo de "mis mandamientos". El cristiano, por lo tanto, está llamado a cumplir los mandamientos de Jesús. Pero éstos no se deben entender como un catálogo de leyes. Es necesario, más bien, verlos todos sintetizados en lo que Jesús quiso mostrar con el lavatorio de los pies: el mandamiento del amor recíproco. Dios pide a cada cristiano que ame al otro hasta la donación completa de sí mismo, como Jesús ha enseñado y ha hecho.
«Respondió Jesús y le dijo: "el que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él"».
Y entonces, ¿cómo vivir bien esta Palabra? ¿Cómo llegar hasta el punto en que el Padre mismo nos ame y la Trinidad habite en nosotros?
Poniendo en práctica con todo nuestro corazón, con radicalidad y perseverancia el amor recíproco entre nosotros.
En esto, principalmente, el cristiano encuentra también el camino de esta profunda ascética cristiana que el Crucificado exige de él. Es precisamente el amor recíproco el que hace que florezcan en su corazón las distintas virtudes y es con él como se puede corresponder a la llamada a la propia santificación.
Al de como la vivió Antonio José:
El primer impacto de Antonio José fue el descubrimiento de Dios como Amor, como donación total de Sí. A partir de aquel momento orienta su vida por el camino del amor a los demás. Lo elige como Ideal de su vida:
Hoy he analizado un poco lo que han tenido de positivo estos días, han sido un reencuentro con Jesús Abandonado de una manera consciente, me he replanteado el IDEAL como lo que es y verdaderamente me he convencido de que es lo único que vale la pena, creo que ha sido lo más positivo de esto, el darme cuenta de que aparte de las cosas bonitas, mi IDEAL (lo único válido) es AMAR como lo hizo Jesús, ante la duda: amar, ante la decepción: amar, ante los palos de la vida: amar, ha sido reencontrarme conmigo mismo y trazar caminos nuevos para mi vida.
Con el título, El Ideal, nos transmite lo que ha entendido de esta nueva vida, a Chiara le gusta definirlo así: El Ideal, es el descubrimiento de Dios como Amor: “Dios no está lejos, Dios no es ajeno a nuestra vida: Dios está cerca, Dios nos ama. Dios te ama, a ti, justamente a ti. ¿Cómo? Con un amor infinito. Mira, todo lo que te sucede, todo, aún cuando estés a punto de morir, es amor de Dios; Dios te ama”.
Encuentra la felicidad en la donación de sí mismo a los demás:
Cuando se acostumbra uno a lo bueno esto es el “infierno”, claro que es el infierno en la medida en que yo me meta en mí mismo y no ame, no esté dispuesto a dar la vida, me doy cuenta que los días que me levanto con disposición de dar todo, de dar gota a gota mi sangre por El, los días son más rápidos, más felices, cuando a veces me tira el egoísmo y no estoy dando lo que llevo dentro por Jesús, lo paso peor, me amargo la vida.
“... guardará mi palabra".
Y ¿cuáles son las palabras que el cristiano está llamado a guardar?
En el Evangelio de Juan, "mis palabras" son muchas veces sinónimo de "mis mandamientos". El cristiano, por lo tanto, está llamado a cumplir los mandamientos de Jesús. Pero éstos no se deben entender como un catálogo de leyes. Es necesario, más bien, verlos todos sintetizados en lo que Jesús quiso mostrar con el lavatorio de los pies: el mandamiento del amor recíproco. Dios pide a cada cristiano que ame al otro hasta la donación completa de sí mismo, como Jesús ha enseñado y ha hecho.
«Respondió Jesús y le dijo: "el que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él"».
Y entonces, ¿cómo vivir bien esta Palabra? ¿Cómo llegar hasta el punto en que el Padre mismo nos ame y la Trinidad habite en nosotros?
Poniendo en práctica con todo nuestro corazón, con radicalidad y perseverancia el amor recíproco entre nosotros.
En esto, principalmente, el cristiano encuentra también el camino de esta profunda ascética cristiana que el Crucificado exige de él. Es precisamente el amor recíproco el que hace que florezcan en su corazón las distintas virtudes y es con él como se puede corresponder a la llamada a la propia santificación.
Al de como la vivió Antonio José:
El primer impacto de Antonio José fue el descubrimiento de Dios como Amor, como donación total de Sí. A partir de aquel momento orienta su vida por el camino del amor a los demás. Lo elige como Ideal de su vida:
Hoy he analizado un poco lo que han tenido de positivo estos días, han sido un reencuentro con Jesús Abandonado de una manera consciente, me he replanteado el IDEAL como lo que es y verdaderamente me he convencido de que es lo único que vale la pena, creo que ha sido lo más positivo de esto, el darme cuenta de que aparte de las cosas bonitas, mi IDEAL (lo único válido) es AMAR como lo hizo Jesús, ante la duda: amar, ante la decepción: amar, ante los palos de la vida: amar, ha sido reencontrarme conmigo mismo y trazar caminos nuevos para mi vida.
Con el título, El Ideal, nos transmite lo que ha entendido de esta nueva vida, a Chiara le gusta definirlo así: El Ideal, es el descubrimiento de Dios como Amor: “Dios no está lejos, Dios no es ajeno a nuestra vida: Dios está cerca, Dios nos ama. Dios te ama, a ti, justamente a ti. ¿Cómo? Con un amor infinito. Mira, todo lo que te sucede, todo, aún cuando estés a punto de morir, es amor de Dios; Dios te ama”.
Encuentra la felicidad en la donación de sí mismo a los demás:
Cuando se acostumbra uno a lo bueno esto es el “infierno”, claro que es el infierno en la medida en que yo me meta en mí mismo y no ame, no esté dispuesto a dar la vida, me doy cuenta que los días que me levanto con disposición de dar todo, de dar gota a gota mi sangre por El, los días son más rápidos, más felices, cuando a veces me tira el egoísmo y no estoy dando lo que llevo dentro por Jesús, lo paso peor, me amargo la vida.