domingo, 4 de marzo de 2012

Trancribo integramente una carta de un gran amigo mío, que siempre me ayudó en todo el preceso espiritual que seguí, no solo en la enfermedad, que fue muy importante, sino en toda mi vida. La carta la escribe en el avión:

Madrid-Roma, 16 de Junio de 1978

Queridísimo Antonio:
Estamos volando a 9.000 metros de altura. Te escribo desde el avión camino de Roma con los Gen-3. Allí nos espera Chiara, para seguir dándonos este regalo de Dios que es el Ideal.
Hubiese querido verte antes de marcharme pero no ha sido posible. Te puedes imaginar la cantidad de cosas que he tenido que hacer estos últimos días: dejar el trabajo terminado, cambiar billetes, buscar dinero para los Gen-3…pero a pesar de todo, sigo fiel al pacto que hice contigo el día antes de la operación, de tener siempre Jesús en Medio contigo. Ha habido muchas ocasiones en las que me he acordado…y además, todos los días recibía Jesús Eucaristía en unidad contigo.
Estos últimos días han sido días en los que a menudo se presentaba Jesús Abandonado, así que he tenido ocasión para abrazarlo y repetirle que “no conozco otro Dios fuera de Él”
Espero verte cuando vuelvas a Madrid y contarte como ha ido el Congreso. Mientras tanto, puedes estar seguro de mi unidad.
Yo en estos días, trato de vivir esta frase: “Todo es amor de Dios”. Si te parece podemos vivirla juntos.
Unidísimo. J. F.

P.D. Con ésta doy por teminada la correspondencia que me llegó durante aquellos años, es la que tengo, no se si he perdido alguna. De todas formas dice mucho de la relación de unidad que compartía con todos, participando de esta Espiritualidad de Comunión como la han llamado. Veremos como seguiremos con el Blogs, espero que lo tengamos claro para la semana que viene.