Seguimos con la carta, ahora me habla de la campaña que sseguimos los Gen: "Morir por la propia gente" si, ayudar a los necesitados, pero no siempre los tenemos, y mira que trabajamos en Granada, en el polígono del Almanjayar. Yo lo entendí también morir por los que tienes al lado, dar la vida, que para mi significa morir a mis gustos, a mis apetencias y vivir por los demás, así sigue la carta de Carlos Clariá:
Me parece que poco a poco los Gen están concretando nuestro deseo de “morir por la propia gente”. Estamos viendo que si “abrimos los ojos” a las circunstancias que Dios nos va poniendo, y que son expresiones de su Amor, estas nos ponen en movimiento. Un chico pobre que encuentras en el metro, un comedor para gente sin trabajo, que necesitas jóvenes que ayudan como camareros, un anciano abandonado que pasa frío, una familia que necesitaba medicamentos…
Lo importante es no “teorizar” y ponerse a amar concretamente, manteniendo la unidad (Puede ser útil leer juntos el suplemento de marzo de “Ciudad Nueva”: “Dar la vida por los más necesitados”. También en la última circular Gen, la meditación de Chiara: “Una Ciudad no basta”).