domingo, 30 de octubre de 2011

"...ser... un cristiano, que haces la voluntad de Dios en el momento presente…”

Seguimos con la carta de Carlos Clariá, cada vez me aclaraba mas realidades que me hacían entrar en el corazón mismo de Jesús, ahora nos habla de la Eucaristía:
No acabaríamos nunca de recordar todo lo que Chiara nos ha dicho, no sólo en los temas sino también en las múltiples preguntas que ha contestado. A los focolarinos del IV semestre de Loppiano en el 76 decía que la Eucaristía nos lleva al seno de la Trinidad, y que esto que parece una cosa extraordinaria, en cambio… “es una cosa ordinaria que viven, aún sin saberlo, todos los que no sólo reciben el sacramento sino que lo hacen también con las disposiciones que son necesarias para recibirlo. Para recibir el sacramento es necesario observar la ley de Dios…No existe una ley de Dios mejor que la del amor recíproco…cuando un alma va a la comunión, y en la comunión tiene la disposición espiritual de amar a todos con amor recíproco, no es ella – es uno con los hermanos – y entra inmediatamente en el seno del Padre, aunque no lo sepa…
“Cuando un alma entra en la Eucaristía no sola sino unida ya por el amor recíproco con los otros, entra como cuerpo místico de Cristo, y como Cristo está en el seno del Padre, cada Comunión es aumentar esta fusión entre la propia alma y Cristo, y se verifica en “Yo en ti y tu en mi…”
“Por esto el vivir así la Comunión es de una importancia enorme porque tú vives después durante el día, no sólo como un miembro individual de la Obra de María, que tal vez hace una conferencia a tres mil personas, sino que vives - también tu realidad divina de “comunión de los santos”, con los otros santos que están dentro porque son santos, - en el sentido paulino – los que han sido santificados por la Eucaristía, y estando todos unidos con Cristo, son como tantos vasos comunicantes con toda la humanidad… y esta vida tiene una proyección sobre toda la humanidad… por tanto tu vives tu jornada teniendo en ti dos seres, por así decir, un ser universal, que es Cristo, el cual actúa sobre toda la humanidad… tu actuar se extiende a toda la humanidad, porque toda la humanidad es una única cosa…y se vive la realidad de ser tú, un cristiano, que haces la voluntad de Dios en el momento presente…”
Ya seguiremos la próxima semana.