Seguimos con la carta de Carlos Clariá Antonio José sobre la presencia de Jesús en la Eucaristía.
“Es Él quien ha hecho de toda nuestra vida un continuo “ejercicio espiritual” para no “descender nunca”, en las 24 horas del día, y para estar dispuestos a subir nuevamente si nos hubiésemos detenido”
¿y no recordáis cómo ya desde los primeros tiempos, después de habernos reunido en la Misa, nos dirigíamos hacia los más variados lugares, de los establos a la escuela, a las oficinas, etc., para llevar el anuncio de Cristo, de su mandamiento nuevo, de su Evangelio, contando no sólo la doctrina sino también la experiencia de esta nueva vida?
“Y el programa no era pequeño: siempre fue el “Ut omnes”… habíamos cogido con punto de mira la humanidad, sabiendo que para salvarla era necesario primero pagar con la propia persona y luego hablar, como había hecho Jesús”
“Era evidente ofrecer la vida. Ofrecerla cada vez que nos la pedían por un único motivo: por la Iglesia, por el “Ut Omnes”.
Queda mucho, ya seguiremos la próxima semana.
ANTONIO JOSE LOMBARDO. 15 AÑOS UNA HUELLA. Aqui podreis conocer la vida y el pensamiento de Antonio Jose Lombardo, un chico de Granada que los 11 años se le diagnosticó una enfermedad que le llevaría en cuatro años a realizarse como persona. Muere en 1978, con 15 años demostrando como se puede ser feliz en cada momento presente, amando a los demás, olvidandose de los propios dolores, siendo así un don para todos.
viernes, 21 de octubre de 2011
domingo, 16 de octubre de 2011
“Cuanto consuelo Jesús Eucaristía nos ha dado en nuestras pruebas..."
Seguimos con la carta de Carlos Clariá, la segunda parte y posiblemente tengamos una tercera y una cuarta parte. La carta es de una altísima luz, nos ayuda a todos:
"...Y Chiara en los temas como recordarás, dice: “leyendo las disposiciones para acercarse a la Eucaristía, los efectos que ella trae consigo, ¿no habéis sentido en vuestro corazón al Espíritu Santo que os susurraba – o más aún el deseo de gritar - ¡Pero este es nuestro Ideal! ¡Este es nuestro Ideal!?
¿…Recordáis con que premura ya desde los primerísimo días nos preparábamos cada mañana para ir a recibir la comunión asegurándonos antes de que la unidad entre nosotros fuese perfecta, y hasta que punto estábamos dispuestas a dejar la comunión si esto no se verificaba?
¿Recordáis como nos parecía que cada mañana el Espíritu Santo llamase a nuestra alma y nos repitiese sin cansarse nunca: “si tu hermano tiene algo en contra de ti…?
¿Recordáis las confesiones hechas regularmente y las confesiones generales hechas para comenzar mejor nuestra nueva vida?
¿Y la fe en la Iglesia, que no soportaba dudas?
¿Y hasta que punto era una palabra de orden, la más importante en todas, aquella de que “quien a vosotros os escucha a Mi me escucha”, viendo en el Obispo a Cristo a quien teníamos que obedecer?
¿Recordáis hasta que punto estaba enraizaba en nosotras la convicción de que ninguna penitencia, ningún sacrificio superaba al de amarnos recíprocamente como Jesús nos había amado?
Es inútil decir, luego, que el amor es nuestra fuerza en toda nuestra vida. Y por lo que se refiere a los efectos, ¿os recordáis como ya desde los primeros tiempos, aumentando el amor, las tentaciones que habían atormentado vidas enteras desaparecían como por encanto, para reaparecer algunas veces después de meses o años como pruebas de Dios, o en el caso de que “disminuyese” el amor?
“Cuanto consuelo Jesús Eucaristía nos ha dado en nuestras pruebas, cuando ninguno nos daba una audiencia porque el Movimiento debía ser estudiado. El estaba siempre allí, a todas las horas, esperándonos, diciéndonos: “en el fondo la Cabeza de la Iglesia soy Yo”.
“Y en las luchas y sufrimientos de todo tipo, ¿Quién nos ha dado la fuerza hasta el punto de pensar que nos hubiésemos muerto muchas veces si Jesús Eucaristía y Jesús en Medio, que El alimentaba no nos hubiese sostenido?
“Y, ¿de donde proviene la riqueza de sabiduría que tiene el Movimiento, la sonrisa que caracteriza a sus miembros, el corazón que tan a menudo se enciende, el vivir siempre por Dios, el decirnos y sentirnos las personas más afortunadas del mundo?”
“¡Jesús Eucaristía!” La próxima semana, seguimos con la tercera parte...
"...Y Chiara en los temas como recordarás, dice: “leyendo las disposiciones para acercarse a la Eucaristía, los efectos que ella trae consigo, ¿no habéis sentido en vuestro corazón al Espíritu Santo que os susurraba – o más aún el deseo de gritar - ¡Pero este es nuestro Ideal! ¡Este es nuestro Ideal!?
¿…Recordáis con que premura ya desde los primerísimo días nos preparábamos cada mañana para ir a recibir la comunión asegurándonos antes de que la unidad entre nosotros fuese perfecta, y hasta que punto estábamos dispuestas a dejar la comunión si esto no se verificaba?
¿Recordáis como nos parecía que cada mañana el Espíritu Santo llamase a nuestra alma y nos repitiese sin cansarse nunca: “si tu hermano tiene algo en contra de ti…?
¿Recordáis las confesiones hechas regularmente y las confesiones generales hechas para comenzar mejor nuestra nueva vida?
¿Y la fe en la Iglesia, que no soportaba dudas?
¿Y hasta que punto era una palabra de orden, la más importante en todas, aquella de que “quien a vosotros os escucha a Mi me escucha”, viendo en el Obispo a Cristo a quien teníamos que obedecer?
¿Recordáis hasta que punto estaba enraizaba en nosotras la convicción de que ninguna penitencia, ningún sacrificio superaba al de amarnos recíprocamente como Jesús nos había amado?
Es inútil decir, luego, que el amor es nuestra fuerza en toda nuestra vida. Y por lo que se refiere a los efectos, ¿os recordáis como ya desde los primeros tiempos, aumentando el amor, las tentaciones que habían atormentado vidas enteras desaparecían como por encanto, para reaparecer algunas veces después de meses o años como pruebas de Dios, o en el caso de que “disminuyese” el amor?
“Cuanto consuelo Jesús Eucaristía nos ha dado en nuestras pruebas, cuando ninguno nos daba una audiencia porque el Movimiento debía ser estudiado. El estaba siempre allí, a todas las horas, esperándonos, diciéndonos: “en el fondo la Cabeza de la Iglesia soy Yo”.
“Y en las luchas y sufrimientos de todo tipo, ¿Quién nos ha dado la fuerza hasta el punto de pensar que nos hubiésemos muerto muchas veces si Jesús Eucaristía y Jesús en Medio, que El alimentaba no nos hubiese sostenido?
“Y, ¿de donde proviene la riqueza de sabiduría que tiene el Movimiento, la sonrisa que caracteriza a sus miembros, el corazón que tan a menudo se enciende, el vivir siempre por Dios, el decirnos y sentirnos las personas más afortunadas del mundo?”
“¡Jesús Eucaristía!” La próxima semana, seguimos con la tercera parte...