Seguimos con la segunda parte de la carta:
...Estuvimos en casa de unas primas de Mª C., que yo también conocía y a las 10 nos fuimos a preparar la cena. Estudiamos un poco, pero antes le digo a ella: di un número. El 7, responde; abro el libro de “signo de contradicción” de Chiara, el cual estaba en lo alto de la mesa y nos sale: “no estaremos solos mientras exista un tabernáculo sobre la tierra”. Nos quedamos un poco pensando y vimos que es una realidad. Después, eran las 12 y media cuando nos fuimos a la cama.
A las 6 y media estábamos estudiando y yo dije el número 123 y lo leímos, decía así: ¿qué hacer con el pasado? Ponerlo en la misericordia de Dios, ¿y con el futuro? Esperar que sea presente para vivirlo con plenitud.
Yo me acosté de 7 a 7 y media porque estaba muerta de sueño y no tenía muchas cosas que hacer. Después mientras Mª C. estudiaba, le ayudaba a decir las cosas, preparé el desayuno e hice la cama. El examen no lo han hecho muy mal, están contentas.
¿Sabes que he comprendido? Que no estoy respondiendo a los talentos que Dios me ha dado. Si, está bien que de lo contrario, ya lo habríamos perdido y conseguido todo, pero es que no hago ni siquiera toda mi parte. Le digo “si” a Jesús pero a la hora de dar la vida aunque sea con gotas de sangre, no soy capaz. Tengo que dar “saltos mortales” buscar Jesús Abandonado, acelerar los tiempos, buscar el reino de Dios.
Pero gracias a Jesús en medio, dentro de nosotros, en el Evangelio, la jerarquía, y todos los sitos donde podemos encontrar a Dios vamos adelante, no quiero que por nada del mundo se rompa nuestra unidad, al contrario, acrecentarla.
Ahora siento una unidad muchísimo más fuerte contigo, como fruto del amor a J.A. por todas las ideas que tenemos que perder. Quiero hacer una verdadera experiencia de Dios-Amor, no quiero dejar pasar un solo momento. Hay tantísimas y tantísimas veces en las cuales no me viene Jesús Abandonado; ante esto, pienso que es porque todavía no estoy lo suficientemente madura y por esto quiero buscarlo; estoy lanzadísima y gracias a Jesús en medio, me he levantado en algunos momentos que estaba un poco desanimada.
(La próxima semana la concluimos, por ahora basta esta parte)