domingo, 10 de abril de 2011

EXPERIENCIA ANTONIO JOSÉ LOMBARDO ENRÍQUEZ, para radio María

Traigo al blogs la experiencia de Antonio José que se transmitió ayer día 9 de Abril en Radio María, por si alguien no la pudo escuchar. La transcribo entera pues puede dar una idea global de la valía de Antonio José:

EXPERIENCIA ANTONIO JOSÉ LOMBARDO ENRÍQUEZ
Antonio José Lombardo tenía 11 años cuando, en su colegio de los Maristas de Granada, uno de sus maestros, le habló de una joven, que junto con otras muchachas de su edad tenían como Ideal de su vida vivir y trabajar por el mundo unido. Nos referimos a Chiara Lubich.
Quedó impactado por el descubrimiento de un Dios que nos ama inmensamente, y junto a otros chicos, lo hizo suyo. La vivencia de una comunidad en la que se experimenta la presencia de Jesús donde dos o más están reunidos en Su Nombre, del Evangelio que se traduce en actos de amor concretos, marcan este nuevo recorrido, que tiende de forma consciente a la santidad. Le dice a su hermano: “La vida es una carrera; vence quien antes se hace santo”.
A los pocos meses, se revela una enfermedad preocupante. Ante el secretismo de médicos y enfermeras, Antonio José les dice: “Para mí, la enfermedad y la muerte son una gracia; tenedme al corriente de todo”.
Se trata de un tumor maligno, y se lanza a hacer vida ese Ideal que le había conquistado, junto a sus amigos. También comunica a Chiara su enfermedad, y recibe una frase del Evangelio, como lema para aplicarlo durante toda su vida: “Soporta las fatigas como un buen soldado de Cristo”.
Comienza una etapa en el que se alternan periodos de hospitalización en Madrid con espacios de tiempo un poco más tranquilos en Granada. Él siempre se esfuerza en amar a todos y nadie queda indiferente, ni los médicos o enfermeras, para los que se convierte en un punto de referencia, como sus amigos y compañeros en Granada, con los que se hace presente a través de una intensa correspondencia, gracias a la cual podemos intuir la prueba que está pasando a sus 13 años.
“…Hoy he analizado un poco lo que han tenido de positivo estos días, han sido un reencuentro con Jesús de una manera consciente, me he replanteado el IDEAL como lo que es (dificultades, sacrificios, voluntad, desprendimiento de lo material a lo que estás, a veces, tan apegado, en definitiva, a no ver nada y seguir amando como Él en la cruz) y verdaderamente me he convencido de que es lo único que vale la pena, creo que ha sido lo más positivo de esto, el darme cuenta de que aparte de cosas bonitas, mi IDEAL (lo único válido) es AMAR como lo hizo Jesús, ante la duda: amar, ante la decepción: amar, ante los palos de la vida: amar, ha sido reencontrarme conmigo mismo y trazar caminos nuevos para mi vida.”
Él nunca se rindió ante las dificultades, parecía incluso que se crecía con ellas, animando a sus padres en los momentos duros, y aceptando con serenidad cada dolor físico, cada prueba médica, cada prueba espiritual, la soledad o la lejanía de sus amigos, y del colegio.
“Tengo que correr, que parar el tiempo, tengo conciencia de que si no vivo así estoy perdiendo el tiempo, estoy perdiendo la vida, porque sólo hay una Verdad por la que vale la pena la vida, y esa verdad es Dios, Dios Amor, tenemos que ser expresión del amor del Padre, viviendo su Voluntad…”.
Y sigue viviendo de esta manera hasta el último momento, sonriendo a cada uno que pasaba por su habitación, o bromeando, mientras él se quedaba con todo el sufrimiento, abrazando a Jesús en esa cruz.
Su secreto: “Con lo único que consigo salir de este infierno interior es con la Eucaristía… Es quizá el único momento del día en el que me siento feliz…”.
Poco a poco, se va apagando su vida, y así, murió el 7 de octubre de 1978, con 15 años de edad. 12 años después, ese mismo día, nacería para el Cielo la beata Chiara Badano, que compartía con Antonio José no sólo la enfermedad, sino su mismo estilo de vida.
Su funeral se convierte en una fiesta de acción de gracias, donde su ejemplo de vida atrae a todos: a su familia, a sus amigos, también a los que están más alejados de Dios. Y así, silenciosamente durante todos estos años, ha servido de aliento a muchas personas que se han acercado a su experiencia.
Desde hace unos pocos años, un blog en Internet (mirad en google Antonio José Lombardo) y un libro con cerca de 1000 copias vendidas y que va por la segunda edición, han ayudado a mantener viva esta llamita, y siguen todavía hoy demostrando que todo lo vence el Amor, incluso las más duras pruebas.