domingo, 13 de noviembre de 2011

preocuparse del paso que hay que dar ahora en este momento

Lo conocí en Madrid, en los encuentros Gen a los que partícipábamos. Es mucho mayor que yo. De vez en cuando me escrib una notita. Se lo agradezco mucho. Es cubano pero vive en España desde hace mucho tiempo. Un médico estupendo, Agustín...
Figueras, 15 de agosto de 1977


Estimado Antonio José:

¿Qué tal va todo? En estos días estoy viviendo con Félix, Andrés (del focolar de Sevilla) y Ángel (del focolar de Madrid). Se me olvidaba Gaspar que también está en esta casa y que ya conocerás. Para no extenderme mucho pero tratar de darte una idea de lo que estamos haciendo. Te diré que ayer fuimos a un Santuario construido en honor de la Virgen en un lugar de la cordillera Pirenaica. Para mí, ésta subida me recordó 2 episodios de la Mariapolis pasada. El primero surgió hablando con J. Félix acerca de una experiencia que contó a los Gen-3 de cómo para él habia sido importante tomar Jesús Eucaristía durante toda su vida. Decía que una vez, hablando con un amigo, le había dicho que aunque le pareciera que estaba “comiendo clavos y tachuelas” el continuara siempre, pues en comparación, era igual que si un enfermo no tomara la medicina indicada por el simple hecho de que supiera mal; aún más, que dijera: “bueno, yo voy a esperar a ponerme bueno para entonces tomarla” cosa que como bien tu comprenderás no sucedería sin la medicina.
La otra era comprender que al subir una montaña es muy importante vivir el momento presente. O sea preocuparse del paso que hay que dar ahora en este momento, sin preocuparte del traspié anterior o de la distancia que todavía falta para llegar. Es muy fácil dar un solo paso, ¿verdad? En cambio cuando piensas en todo lo que falta, fácilmente te desanimas…y es, paso tras paso que se escala, no con la imaginación.
Hasta pronto, Antonio José, espero que estés allí todavía para recibir la carta, después veremos cual es el próximo paso que Jesús nos pide y así siempre, ¿vale?
Agustín.