lunes, 20 de diciembre de 2010

"...vestí a un niño desnudo de alegría, ..."

Alberto es un Gen de Madrid, su carta es un poco larga, pero me cuenta un problema importante, fijaos como logró superar la gran dificultad con el profesor y luego con el dolor que le dio a los padres:

“…¿Sabes que el otro día me echaron del colegio? Verás, estaba yo en mi pupitre cuando el profesor me llamó para que fuera a la pizarra y le explicara unas preguntas pero yo no las sabía y entonces el me puso un cero y una “E” que es la peor nota en conducta y yo enfadado me fui a mi sitio pero en aquel momento no tuve a “Jesús abandonado” en mi mente y se me escapó una palabrota y el profesor me echó de clase para luego ir a hablar con el director. Cuando estaba ya fuera no pudiendo resistir más me puse a llorar, no porque me hubieran echado de clase, sino porque encontré de nuevo a Jesús, y me dio pena haber insultado a ese profesor. Al llegar a mi casa, mi madre se puso a llorar y no paró en tres días, mi padre muy enfadado, me pongo mucho con las lágrimas en los ojos. Yo viendo que Jesús aguantó los latigazos, la corona de espinas y la crucifixión y yo le di mi dolor a Jesús. Bueno no te voy a hablar de esto y te voy a hablar de cosas buenas como que antes había sacado 5 suspensos y como aunque no vaya al colegio me hacen los exámenes y solo he suspendido la Ciencias sociales. … y con todo el corazón te digo que te mejores y seguiré pidiendo a Dios, que igual que curó a los leprosos, dio vista a los ciegos y resucitó a los muertos, te cure a ti…

Además me cuenta una preciosa experiencia:

Experiencia: Estaba yo en el patio del colegio cuando vi a un niño que estaba en el suelo llorando, le pregunté que le pasaba y el me dijo que nadie quería estar con el. Yo me di cuenta de el necesitaba amor y le hablé de los Gen, de Jesús y de la vida de Chiara. El enseguida se puso a llorar, de nuevo, pero no fue de dolor sino por la alegría y aquí hice una obra de misericordia, que era vestir al desnudo, vestí a un niño desnudo de alegría, pero de una alegría especial, la alegría de amar.