domingo, 3 de enero de 2010

"...soy consciente que tengo que recibir las contrariedades amando,..."


Ahora quiero prestarle mi voz a mi amigo Antonio José para que sea él quien en cierto modo como en primera persona os lo cuente:
Cómo trataba de amar a Jesús Abandonado: "Todo esto puede hacer un santo o hacer ateo al más creyente, a mí me ha hecho estar en los extremos, por momentos he dudado seriamente, he querido hacer locuras, en otros creo que sinceramente he amado a Jesús Abandonado con todas mis fuerzas, todo esto es una experiencia muy amarga, pero creo que positiva, los momentos de dolor me han hecho madurar mucho, dudar para fortalecer después mi fe, portarme de modo egoísta para amar después con más ímpetu, llorar para alegrarme después del dolor.

(...) En este momento comprendo que tengo que ser fuerte, que seguir adelante, pero instintivamente empezaría a patalear, a dar golpes, a llorar, estoy en una situación que no se describe fácilmente con las palabras, sé que tengo que amar y un impulso interno me incita a odiar, es algo mucho peor que un dolor físico, sé perfectamente mi obligación pero interiormente deseo todo lo contrario, es mucho peor que cuando haces algo mal sin pensarlo, con un impulso, luego te das cuenta y dices perdona Jesús, no quería hacerlo, ha sido un mal momento, soy consciente de que tengo que recibir las contrariedades amando, pero tengo que hacer esfuerzos sobrehumanos para no desesperarme.