Con éste título queremos publicar el tema que nos ofreció Juan Delgado sobre las motivaciones profundas de la vida de Antonio José:
Después de la presentación de Mario sobre la persona de Carlos Clariá (murió esta primavera, fue quien nos animó a que diéramos a conocer a Antonio José) y de la fuerte y profunda relación que mantuvo con Antonio José, quiero recordar, un fragmento de una carta que nos escribió Carlos, en Octubre del 2007:
“… ha ocupado en mi vida un lugar muy especial: El de un joven excepcional en su gran normalidad. Lo recuerdo por su inmediata simpatía y generosidad. Lo vi crecer humanamente y espiritualmente, velozmente, de manera asombrosa. En realidad seguía siendo una las experiencias de los demás como propias. Porque eran de su “gran familia”, con la que quería compartir la vida del Evangelio. ¡Vivir el Evangelio: Ésta era su gran pasión! “
Esta era su gran pasión: Vivir el Evangelio. ¿De donde nace esta pasión?, ¿Cómo es ese vivir el Evangelio? ¿Quién suscitó en él este profundo deseo?
Él, llamaba al Evangelio, a vivir el Evangelio: “El Ideal”, más aún llamaba “El Ideal” a Dios, tal cual nos lo muestra el Evangelio, así lo expresa Antonio José en un breve escrito que hace poco ha llegado a nuestras manos:
Después de la presentación de Mario sobre la persona de Carlos Clariá (murió esta primavera, fue quien nos animó a que diéramos a conocer a Antonio José) y de la fuerte y profunda relación que mantuvo con Antonio José, quiero recordar, un fragmento de una carta que nos escribió Carlos, en Octubre del 2007:
“… ha ocupado en mi vida un lugar muy especial: El de un joven excepcional en su gran normalidad. Lo recuerdo por su inmediata simpatía y generosidad. Lo vi crecer humanamente y espiritualmente, velozmente, de manera asombrosa. En realidad seguía siendo una las experiencias de los demás como propias. Porque eran de su “gran familia”, con la que quería compartir la vida del Evangelio. ¡Vivir el Evangelio: Ésta era su gran pasión! “
Esta era su gran pasión: Vivir el Evangelio. ¿De donde nace esta pasión?, ¿Cómo es ese vivir el Evangelio? ¿Quién suscitó en él este profundo deseo?
Él, llamaba al Evangelio, a vivir el Evangelio: “El Ideal”, más aún llamaba “El Ideal” a Dios, tal cual nos lo muestra el Evangelio, así lo expresa Antonio José en un breve escrito que hace poco ha llegado a nuestras manos:
EL IDEAL
"Para mi vivir esta experiencia ha sido algo maravilloso, El IDEAL lo conocí hace 3 ó 4 años, al principio yo trataba de hacer pequeñas cosas, ayudar a mi madre o no pelearme con el compañero y era bonito pero ha sido ahora cuando he pasado 3 meses en un hospital, cuando he empezado a tener algunos problemas en clase o en mi casa, cuando me he puesto a pensar un poco, y he madurado algo en la vida.
Ha sido entonces cuando me he dado cuenta de que es lo único que no pasa, que es lo único verdadero, válido y cuantas veces, mientras he estado enfermo he dudado de la existencia de Dios y he pensado que amar es una tontería, que no hay otra vida, pero cuando veía la cara de los gen que me visitaban a menudo que a lo mejor habían perdido toda la tarde para estar unos minutos conmigo, y los veía con esa sonrisa de felicidad, del que está amando de todo corazón, me decía que no sólo existe Dios, sino que es lo único que vale la pena, que dá la felicidad, no la felicidad falsas y externa que da el dinero y el lujo, sino aquella otra interior y verdadera que da el AMOR.
Por supuesto que no soy perfecto, tengo muchos fallos, soy muy egoísta, y tengo mal genio, el camino es duro, pero por lo menos ya sé cual es el camino, ya es cuestión de que cuando caiga me levante con más fuerza".
"Para mi vivir esta experiencia ha sido algo maravilloso, El IDEAL lo conocí hace 3 ó 4 años, al principio yo trataba de hacer pequeñas cosas, ayudar a mi madre o no pelearme con el compañero y era bonito pero ha sido ahora cuando he pasado 3 meses en un hospital, cuando he empezado a tener algunos problemas en clase o en mi casa, cuando me he puesto a pensar un poco, y he madurado algo en la vida.
Ha sido entonces cuando me he dado cuenta de que es lo único que no pasa, que es lo único verdadero, válido y cuantas veces, mientras he estado enfermo he dudado de la existencia de Dios y he pensado que amar es una tontería, que no hay otra vida, pero cuando veía la cara de los gen que me visitaban a menudo que a lo mejor habían perdido toda la tarde para estar unos minutos conmigo, y los veía con esa sonrisa de felicidad, del que está amando de todo corazón, me decía que no sólo existe Dios, sino que es lo único que vale la pena, que dá la felicidad, no la felicidad falsas y externa que da el dinero y el lujo, sino aquella otra interior y verdadera que da el AMOR.
Por supuesto que no soy perfecto, tengo muchos fallos, soy muy egoísta, y tengo mal genio, el camino es duro, pero por lo menos ya sé cual es el camino, ya es cuestión de que cuando caiga me levante con más fuerza".