domingo, 20 de diciembre de 2009

La clave: Jesús Abandonado


Queda la última raíz o clave de este camino de santidad colectiva que nos hace comprender la vida de Antonio José y la de todos aquellos que siguen tras la estela de Chiara y sus primeras compañeras.
Decir la última no es acertado, sino más bien es el hilo de oro con que todos los demás puntos de la Espiritualidad de la Unidad, del Ideal, están entretejidos formando como la carpa de una tienda que quiere acoger a toda la Humanidad.

Dejemos que sea Chiara quien lo diga:

“Un día, escuchando a un sacerdote que hablaba de los dolores de Cristo, le oímos decir, que quizás el momento en el cual Él había sufrido más había sido cuando en el Calvario había exclamado: “ Dios mío, Díos mío, ¿por qué me has abandonado?”
Comentando estas palabras al volver a casa, movidas por el gran deseo de gastar la única vida que teníamos, decidimos elegir a “Jesús Abandonado”- así lo llamábamos en ese dolor- como a nuestro modelo.”

“Jesús Abandonado” Todos tenemos claro en que momento y en que circunstancias Jesús dio este grito, en el paroxismo del dolor físico, en la total soledad, en la más profunda de las angustias, desnudo ante la mirada de todos, hecho una llaga, sintiendo como la vida le está dejando, traicionado por los suyos, aplastado por todo el mal y todo lo malo que el hombre ha hecho y hará, fracaso total. Y aún más lo inconcebible, deja de sentir, de experimentar el amor y la unión con el Padre, Dios que en cierto modo pierde a Dios, solo silencio, solo nada: el infierno. “¿Por qué me has abandonado?”…
La siguiente palabra de Jesús, que esta ahí es: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. Él ha seguido amando mas allá de todo.

Este es el modelo de Chiara y sus compañeras, el de Antonio José. En cualquier circunstancia, situación, dolor, absurdo… negatividad o mal que el hombre pueda estar, o la sociedad o cualquier grupo, siempre podrá amar a Jesús Abandonado, el dolor el que sea y del tipo que sea ya no será soportado, sino abrazado porque en el se entreve el rostro del Abandonado.
Y nos indica cuales son los predilectos para ser amados: los solos, desorientados, huérfanos, desilusionados, fracasados, amargados, desesperados, sin apoyo, en situaciones absurdas, son otros tantos rostros del que hemos elegido.

Antonio José, supo también elegir a Jesús Abandonado, cuando se le presento la enfermedad, también a el le llego “su hora”, todos, quien más, quien menos, sabemos o nos lo han contado, el camino que recorre la persona que esta aquejada por un tumor maligno, él hizo todo ese camino terapéutico y hospitalario, pasando por todas las fases negativas y positivas, sintiendo dentro cuando era capaz de amar a todos, amigos padres, enfermos, médicos, sanitarios y reconocer el rostro del Abandonado y cuando la más grandes de las desesperaciones se instalaban en el, hasta llegar a decir que se sentía en el infierno, ver en los gen que vienen a estar con él la alegría por acompañarle y el amor concreto de los que le escriben; estar así en comunidad, le hace capaz de tratar de amar a Jesús Abandonado y de querer vivir Jesús en medio.

domingo, 13 de diciembre de 2009

"...tratamos de tener fortísimo Jesús en Medio haciendo los dos, .... solo lo que sea VOLUNTAD DE DIOS, ..."


Como muchos sabemos a Antonio José desde los 11 años año 1974, hasta los 15 en 1978, la vida le dio un giro inesperado, se encontró de frente con la enfermedad de peor pronóstico y que a todos nos sobrecoge aún: el cáncer.

Ha conocido el Ideal pocos meses antes, juntos casi, le han llegado la enfermedad y la gracia con la que supo afrontarla, ¿hasta que punto?. A los médicos les dijo: “Para mí la enfermedad y la muerte son una gracia; tenedme al corriente de todo.”

Había escuchado el tema sobre la Voluntad de Dios de Chiara. Y tiene una certeza la presencia de Jesús en medio, generada por el amor reciproco, como premisa para descubrir cual es su voluntad, así termina una carta:

“Vale, J., tratamos de tener fortísimo a Jesús en Medio haciendo los dos, tu en Granada, yo aquí, solo lo que sea VOLUNTAD DE DIOS, al mismo tiempo Jesús en Medio será un altavoz que nos hará ver más clara su VOLUNTAD.”

domingo, 6 de diciembre de 2009

"Ser la Voluntad de Dios, ...nuestro primer empeño"


Continua el discurso de Juan:

Me vienen a la mente, en este momento las palabras de Carlos Claria: “Era un joven excepcional en su gran normalidad”, así lo recordamos:
Con sus amigos scouts y con los gen llenando la casa de su padres de risas.
Jugando en casa con su abuelo y su padre al dominó con bromas y acertadas ocurrencias que hacían reír y sonreír a todos
Escribiendo una carta al periódico opinando, sobre el Granada Club de futbol su gran afición.
Reuniéndose con sus amigos en la Bodegas Muñoz.
Bromeando con la enfermeras cuando lo conducen al quirófano,
Jugando al parchís con sus padres durante la recuperación de una de sus operaciones.
Escuchando en su habitación canciones de Carlos Cano y de Jarcha,
Le encantaba charlar, cualidad de la que sus padres y sus amigos disfrutábamos pues era ameno, ingenioso, con gracia.
Y con algún año más con grandes inquietudes sociales, por la política de aquella época y ante las injusticias.

Para entender la vida de Antonio José tenemos que entrar en dos claves más de la vida evangélica que Chiara y sus compañeras viveron, que fue acogiendo, y que ahora sabemos que de Dios le proveía de lo necesario para la última y definitiva etapa de su vida.

La Voluntad de Dios: ¿Cómo corresponder a tanto amor de Dios? ¿A Dios- Amor? ¿Al don de su Hijo y el Evangelio? Amar a Dios, ¿Cómo amarle? Otra de aquellas frases que leyeron Chiara y sus compañeras en los Evangelios fue: “No quien dice `Señor, Señor ´, sino el que hace mi voluntad, ése es el que me ama”.
Así amar a Dios no es cosa de sentimiento, sino de voluntad. Es hacer la voluntad de Dios en el momento presente, no hacer lo mejor o lo más perfecto, sino la voluntad de Dios sobre nosotros, sobre cada uno de nosotros.
Ahora son palabras de Chiara:
“Ante esta sencilla idea, nuestra alma se sentía radiante,… teníamos la impresión de poseer un billete de acceso a la santidad que podíamos ofrecer a todos aquellos que conociéramos a lo largo de nuestro camino, incluso a la gran masa del pueblo.
Ser la voluntad de Dios sobre nosotras resultó nuestro primer empeño y la posibilidad de traducir en vida nuestro ideal.”

domingo, 29 de noviembre de 2009

"Chiara, cuenta con un hombre nuevo mas en tu lucha..."


El discurso continúa así:


La trascendencia de este congreso y del encuentro personal con Chiara para Antonio José, quedó reflejada en dos cartas que escribió durante el mismo, el 22 y el 25 de Junio. De la primera quiero destacar sus tres primeras líneas:

“Me gustó mucho tu discurso pues yo veía que llevabas el fuego del “IDEAL” dentro y estabas iluminada por el Espíritu Santo y esto se veía en tu rostro...”

¿Cómo es posible que un chaval de 10 años diga estas cosas? “…yo veía que llevabas el fuego del “IDEAL” dentro” ¡Ojo! , el IDEAL es Dios y Dios es Amor, que es la vida de la Trinidad, Antonio José advierte la presencia de Dios en Chiara.

“…estabas iluminada por el Espíritu Santo” presencia que se comunica se entrega, en definitiva el carisma que le ha sido dado a Chiara está siendo recibido también por Antonio José, está creciendo en él. Él viene, por decirlo así, preparado o predispuesto, porque junto con otros muchachos, los gen, están viviendo esta Revolución.

Se hacia presente el don que llega a los que se aman recíprocamente, ya no son dos, seis o diez, siempre habrá uno más: Jesús presente en medio de ellos que ilumina, hace comprender, da la sabiduría, se hacen vida aquellas Palabras de Vida claves que antes comentamos. Esto era así porque Antonio José, con la medida de su generosa adolescencia, se entregaba a la propuesta que Jesús le hacia en la persona de Chiara, y junto con los gen, también las convertía en vida.

La carta del 25 de junio del 75 la concluye así:

“Chiara cuenta con un hombre nuevo más en la lucha.
Muy agradecido, otro revolucionario del AMOR.

Fue muy consciente de que la vida es una carrera y así se lo recordaba a los jóvenes con los que compartía esta vida: “¡No olvidemos que nuestra vida es una carrera, vence quien antes se hace santo!”

domingo, 22 de noviembre de 2009

"... expresarte que seguimos con mas fuerza que nunca el Ideal.


Siegue el discurso de Juan el 2 de Octubre:

Un día al abrir los Evangelios, el de S. Juan, una frase les impresiona, yo diría les impacta profundamente: “Padre que todos sean uno, como tu y yo somos uno…” y sienten que ellas están hechas precisamente para cumplir este deseo último de Jesús, expresado en la Última Cena, antes de su Pasión, su Testamento: la Unidad. Vivir en la tierra como vive Dios Trinidad: En comunidad de amor. Sienten como todo lo que han ido viviendo juntas del Evangelio cobre su pleno sentido.

La sintonía que Antonio José, siente con Chiara y la vida que le propone es inmediata, y en la medida de su edad.
Como lo refleja algunos fragmentos de la carta del 29 de marzo del 74, con 10 años, con la que se presenta a ella.

Chiara:
Me gustaría conocerte pues si tu y tus compañeras fuisteis capaces de fundar un movimiento tan bonito y que tanto se ha extendido y con tan buenos propósitos. Bueno, nos dijiste en tu carta que nos mandarías el Evangelio, o sea, tu alma, bueno yo también te doy mi alma aunque todavía me queda mucho mal en mi alma y puedo portarme mejor de los que soy ahora pero mis pequeños sacrificios te los cuentos atrás. Bueno, Chiara, que no te olvides de ese Evangelio pues la llave del cielo es el amor como dices en tu discurso a los Gen 3 y creo que la llave a su vez del amor es sin duda, vivir el Evangelio. Ahora voy a ir a Madrid a un Congresos gen-3, espero que este me ayude a mejorarme.

Hasta siempre Chiara
Tu buen Amigo
Antonio José Lombardo

Un mes más tarde este deseo de establecer una relación personal con ella, se acrecentó tras una reunión con otros chavales que han conocido el Ideal, donde en unas cintas de magnetofón ha oído la voz de Chiara, como se refleja en la carta que le escribió el 13 de abril de 1974:


Chiara:
Yo ya te escribí hace poco pero ahora con motivo de este Congreso Gen-3 que se ha realizado los días 11,12 y 13. Carlos Claría (responsable de los Gen en España) nos ha aconsejado que te escribamos dándote un nuevo
“Viva el Evangelio”

Cómo para expresarte que seguimos con más fuerza que nunca el Ideal.
Ahora te quiero dar un fortísimo
“Viva el Evangelio, Chiara”

Intento hacer mucha unidad contigo siempre que nos hablas en cintas y me gustaría conocerte. Creo tanto que tu meta como la mía es Dios, pero aún así creo que tú eres una persona importante dentro de mi.

“Ciao” Chiara
Unidísimo contigo.
Antonio José Lombardo.


Antonio José junto con otros jóvenes de Granada y de otras partes de España, de Europa y del mundo, van intuyendo y descubren cual es el “proyecto” del Ideal que Dios ha confiado a Chiara y a sus compañeras, cuando asisten al congreso de Roma, donde se encontrará con Chiara, y tendrá la ocasión de estar con ella, así nos lo cuenta Carlos Clariá:
[ <<…”Chiara dio el tema de los Mandamientos. Cuando Chiara terminó el tema y se iba, él corrió hacia ella y tirándole del vestido, le decía: “Chiara, tú eres mi amiga. ¿Verdad que tu eres mi amiga?”

En ese mismo congreso, Chiara le dio personalmente una tarjeta con su nombre nuevo: “Fuoco”.

domingo, 15 de noviembre de 2009

"Amaos los unos a los otros como yo os he amado"


En el discurso de Juan, se aprecian las claves de vida de Antonio José, este "amaos los unos a los otros como yo os he amado" nos da la medida, Antonio José está dispuesto a dar su vida por los demás. No murió con la resignación del ocaso de la vida, la dió por los demás, aceptó lo que entendió que era la Voluntad de Dios, vivirla en cada momento hasta el final, teniendo siempre delanta estas palabras de Jesús:



El Mandamiento Nuevo: “Amaos los unos a los otros como yo os he amado”: Les pareció que era el mandamiento más querido por Jesús, era estar dispuestas a morir las unas por las otras en todo momento; el clima de amor de unidad, de alegría, de luz, de paz… que experimentaban, tomó una dimensión de mayor plenitud cuando leyeron:

“Donde dos o mas están reunidos en mi nombre (es decir en su amor), allí estoy yo en medio de ellos”: Es esta promesa que sienten cumplida entre ellas cuando están en el empeño de vivir el amor recíproco, la frase:“tengamos Jesús en medio” se convierte en deseo, oración, anhelo, suplica, y estimulo para el amor recíproco, por merecer su Presencia, que reconocen por sus efectos, alegría, luz, paz, amor, unidad, fraternidad. Jesús resurgía espiritualmente entre ellas.
Dos que se aman recíprocamente así son como dos leños cruzados que en llamas arden en lo alto de una montaña y con su luz iluminan el valle que esta a sus pies.

Aquí es necesario pararse y señalar una realidad que da forma a este nuevo modo de vivir el Evangelio, de ser cristiano y es, que este redescubrimiento de Dios , del Evangelio se da, tiene lugar, ocurre en un grupo, en un colectivo de personas, que juntas están viviendo esta experiencia, está naciendo una espiritualidad que se vive en comunidad y en comunión:… Chiara y sus compañeras… Son los primeros pasos de un designio de Dios: un camino de santidad colectiva, una santidad que no es posible sin el otro, sin el prójimo, sin él no es posible vivir el Mandamiento nuevo, sin él no es posible la presencia de Jesús en medio, al menos son necesarios dos, el mínimo para ser comunidad. Uno solo no puede, es otro tipo de santidad.

lunes, 9 de noviembre de 2009

"...aqullas frases del Evangelio se convirtieron en claves de un nuevo estilo de vivir..."


Seguimos con los puntos que Juan Delgado nos ilustró en la conferencia:

Dios –Amor, “El Ideal” que no pasa, es la primera raíz o primera clave de la vida que inició Antonio José y que le ha llevado a identificarse existencialmente con la primera experiencia, de aquella que será, desde que tuvo noticias de ella, su gran amiga, y maestra de vida: Chiara Lubich.

Chiara y sus primeras compañeras, jóvenes de 16, 17 y 18 años, en medio del colapso que fue la II Guerra Mundial, para sus ilusiones, ideales y proyectos, tuvieron la experiencia de que el único ideal que las bombas no podían destruir es Dios: que a cada una y a todas, las amaba inmensamente.

En los refugios a la luz de las velas abren los Evangelios y leen en ellos frases con un sentido y significado completamente nuevo, no son solo para meditar, sienten el impulso de vivirlas, de hacerlas vida, y que con un gozo inmenso no exento de sorpresa va trasformando el día a día, de todas y cada una, de Chiara y sus compañeras: “Buscad el reino de Dios y su justicia y todo lo demás se os dará por añadidura.” “Todo lo que le hagáis a uno de estos, mis hermanos a mí me lo hicisteis.”… se convertían en verdaderas Palabras para vivir, Palabras que se hacían, Palabra de Vida.

Esta es la segunda clave o segunda raíz de la vida de Antonio José, precisamente es el curso del 1974-75, Chiara le ha propuesto a los jóvenes hacer la misma experiencia que hicieron ella y sus compañeras: vivir la Palabra de Vida, fueron aquellas frases del Evangelio que se convirtieron en las claves de un nuevo estilo de vivir: De las cuales, algunas se convirtieron en las piedras angulares de esta nueva vida:

lunes, 2 de noviembre de 2009

ANTONIO JOSÉ, cHIARA LUBICH Y LA ESPIRITUALIDAD DE LA UNIDAD


Con éste título queremos publicar el tema que nos ofreció Juan Delgado sobre las motivaciones profundas de la vida de Antonio José:

Después de la presentación de Mario sobre la persona de Carlos Clariá (murió esta primavera, fue quien nos animó a que diéramos a conocer a Antonio José) y de la fuerte y profunda relación que mantuvo con Antonio José, quiero recordar, un fragmento de una carta que nos escribió Carlos, en Octubre del 2007:

“… ha ocupado en mi vida un lugar muy especial: El de un joven excepcional en su gran normalidad. Lo recuerdo por su inmediata simpatía y generosidad. Lo vi crecer humanamente y espiritualmente, velozmente, de manera asombrosa. En realidad seguía siendo una las experiencias de los demás como propias. Porque eran de su “gran familia”, con la que quería compartir la vida del Evangelio. ¡Vivir el Evangelio: Ésta era su gran pasión! “

Esta era su gran pasión: Vivir el Evangelio. ¿De donde nace esta pasión?, ¿Cómo es ese vivir el Evangelio? ¿Quién suscitó en él este profundo deseo?
Él, llamaba al Evangelio, a vivir el Evangelio: “El Ideal”, más aún llamaba “El Ideal” a Dios, tal cual nos lo muestra el Evangelio, así lo expresa Antonio José en un breve escrito que hace poco ha llegado a nuestras manos:


EL IDEAL
"Para mi vivir esta experiencia ha sido algo maravilloso, El IDEAL lo conocí hace 3 ó 4 años, al principio yo trataba de hacer pequeñas cosas, ayudar a mi madre o no pelearme con el compañero y era bonito pero ha sido ahora cuando he pasado 3 meses en un hospital, cuando he empezado a tener algunos problemas en clase o en mi casa, cuando me he puesto a pensar un poco, y he madurado algo en la vida.
Ha sido entonces cuando me he dado cuenta de que es lo único que no pasa, que es lo único verdadero, válido y cuantas veces, mientras he estado enfermo he dudado de la existencia de Dios y he pensado que amar es una tontería, que no hay otra vida, pero cuando veía la cara de los gen que me visitaban a menudo que a lo mejor habían perdido toda la tarde para estar unos minutos conmigo, y los veía con esa sonrisa de felicidad, del que está amando de todo corazón, me decía que no sólo existe Dios, sino que es lo único que vale la pena, que dá la felicidad, no la felicidad falsas y externa que da el dinero y el lujo, sino aquella otra interior y verdadera que da el AMOR.
Por supuesto que no soy perfecto, tengo muchos fallos, soy muy egoísta, y tengo mal genio, el camino es duro, pero por lo menos ya sé cual es el camino, ya es cuestión de que cuando caiga me levante con más fuerza".

lunes, 26 de octubre de 2009

"...me fui impregnando del Jesús Abandonado que él vivía de una manera intensísima."


Luis Carlos era compañero de "viaje" de Antonio José. Ha querido contarnos algo de la relación con él:
(En la foto está a la izquierda)
"Recuerdo que 15 días antes de que saliese a la calle la Virgen De Las Angustias, yo estuve en su casa merendando con él y habíamos quedado para ir a dar urna vuelta y de paso veríamos la Virgen en la calle. Pero si no recuerdo mal unos días antes fue cuando lo internaron en el hospital.y al poco tiempo partió para el Paraiso.
Recuerdo que cuando Antonio José fue a su primer congreso a Roma, a sus padres no les hacía mucha gracia el que el niño se marchase al extranjero con un grupo al que ellos apenas conocían, y nos costó lo indecible el convencerlos.
Estando ya en el congreso, uno de los días estando jugando en el patio, pasó muy cerca de allí Chiara, y Antonio José sin pensárselo dos veces y sin decir nada a nadie se fue corriendo hacia ella y comenzó a llamarla a voces. Cuando estuvo a su lado y dándole tirones de la falda, le decía: Chiara, yo soy Antonio José de Granada y quiero ser tu amigo.

Creo que el haber conocido a Antonio José y el haber compartido con él aquellos días y luego todo el tiempo que pudimos estar juntos, fue para mi un paraíso, pues creo que sin darme cuenta, me fui impregnando del Jesús Abandonado que él vivía de una manera intensísima."

Luis Carlos Díaz

lunes, 19 de octubre de 2009


Continuamos ahora con la presentación de los ponentes de la Mesa Redonda.


PRIMER BLOQUE:
Presentación de la figura de Antonio José, rasgos humanos:
Juan Manuel Lombardo, HH. Carlos José Hidalgo, Luís Carlos Díaz.
Antes os había contado del colegio, y de un profesor, el hermano marista Carlos José Hidalgo. Lo tenemos en esta mesa, sentado con nosotros, se ha venido desde Huelva para estar esta tarde con nosotros ¿Os apetece conocerle? ¿Le pedimos que nos cuente algo?
¿Quién era Antonio José? Está muy bien todo lo que contábamos antes… pero yo necesito que alguien que haya conocido a Antonio en persona, porque yo no he podido, me cuente cosas de él. A mí me aburren a veces los discursos. ¿Cómo era Antonio en casa, en el cole, con los amigos?
"Yo empiezo a conocer a Antonio José siendo el todavía pequeño, cuando en el año 1970 entra en el

Colegio Marista de Granada.

En varios cursos fui profesor suyo y cuando él estudió 4º y 8º fui su Tutor.

Cuando yo me marché de Granada mantuve con él algún contacto esporádico por carta o yendo a

visitarlo al Hospital de la Paz de Madrid.

Antonio José es un chico muy despierto, abierto en sus relaciones humanas, muy reflexivo, maduro y

simpático.

En la clase es muy participativo, sin extralimitarse.

En los temas reflexivos demuestra una gran madurez, impropia de su edad cronológica.

Con sus compañeros lleva la voz cantante y es muy apreciado.

Demuestra sus sentimientos y sensibilidad.

Tiene un gran sentido de humor.

A pesar de que está llenito participa en los deportes con mucha ilusión y entrega.

Los resultados académicos, siempre notables, demuestran su grado de inteligencia, trabajo y esfuerzo.

A pesar de la enfermedad, mientras estudió en el Colegio Marista tiene buenos resultados."

lunes, 12 de octubre de 2009

"vosotros decirme todo. Para mí la enfermedad y la muerte son una gracia, tenedme por tanto al corriente de todo".


Ahora queremos dar a conocer la Mesa Redonda del día 3. Empezamos con la introducción de Mario y poco a poco daremos las diferentes intervenciones. Mario nos da los motivos de esta Mesa Redonda e introduce la figura de Antonio José:


PRESENTACIÓN MESA REDONDA SOBRE
ANTONIO JOSÉ LOMBARDO
Mario Sánchez

3 de Octubre de 2009


INTRODUCCIÓN Y PRESENTACIÓN

Buenas tardes. Bienvenidos todos a esta mesa redonda. Yo me llamo Mario, y me han pedido que os guíe en este pequeño viaje que vamos a hacer esta tarde.

Imaginaos el salón de casa, y una mesa camilla con un braserito alrededor de la que nos sentamos a charlar. Aunque no hayamos podido conseguir una mesa así tan grande para que quepamos todos, esperamos que os sintáis en familia.
Queremos pasar un rato juntos con Antonio José Lombardo, y me parece que tendría que presentároslo.

Estoy seguro de que muchos de vosotros lo conocéis, porque lo habéis conocido personalmente, porque habéis leído el libro que hemos preparado, porque habéis leído en el blog, porque os han contado de él… de todos modos os cuento brevemente.

Antonio José Lombardo es un chico granadino. Nació en 1963 y, como todos los niños, iba al colegio, él a los Maristas. Sacaba buenas notas, aunque todos me dicen que no era el típico empollón, sino todo un pillo, un chaval muy simpático y con gran sentido del humor. Él estaba encantado de ser un scout, pero en el curso 73-74 a esa pasión se le añadió otra. Uno de los profesores del colegio, Hno. José Carlos, que vino hoy con nosotros, empezó un grupo gen, que así se llamaba, y Antonio José se compromete en esa iniciativa con todas sus fuerzas.
Os cuento muy brevemente que el movimiento gen había nacido en Italia durante los años de agitación del 68, y pretendía lanzar a los jóvenes, una revolución, pero basada en poner en práctica las palabras del Evangelio.
La vivencia que tiene Antonio con estos chicos del grupo gen va a ser muy importante en su historia, por eso os lo cuento.
A los pocos meses, con 11 años, se le diagnostica una enfermedad muy grave.
“Vosotros decidme todo. Para mí la enfermedad y la muerte son una gracia, tenedme por tanto al corriente de todo”.
Durante los años de la enfermedad se lanzó con todas sus fuerzas a poner en marcha esa revolución que había entusiasmado a sus amigos y a él, no dejando a nadie indiferente. Os podría contar mucho más, pero lo van a hacer mejor todos los amigos que nos van a acompañar en esta mesa redonda, en esta mesa camilla.
Antonio José nos dejó el 7 de octubre de 1978, pero nos sigue acompañando, también hoy.

Hace unos años, cuando empezamos a poner en un libro todo lo que conocíamos de este chico, yo pensé que ese libro era algo así como esta tarde: un rato de charla en el que se comparten confidencias y recuerdos. Los amigos que se van a pasar por esta mesa a contarnos no vienen en calidad de ser expertos de nada: sólo son amigos que Antonio que van a contarnos cosas de Antonio a otros amigos de Antonio.
Como a lo mejor hemos leído cosas que nos han enviado, bien en el libro, en el blog, en cosas que hay escritas por ahí, así les ponemos cara. Por lo menos yo muchas veces tenía esa curiosidad. Invitamos a algunos de esos amigos a que tomen la palabra.

miércoles, 7 de octubre de 2009

...hace 31 años partió al Paraiso y todavía se aprecia claramente su huella...


Hoy se cumplen 31 años de la partida para el Paraíso de Antonio José Lombardo. El día 3 hemos celebrado una Mesa Redonda con testimonios, temas y mensajes sobre su figura. Hoy lo recordamos con especial cariño. En la foto vemos a sus padres en la Mesa Redonda. La segunda es su tía florentina que vino expresamente desde Madrid para la ocasión. Al final nos dirigió unas palabras con testimonios de las personas que habían leido el libro. Se traducirá en lenguaje para invidentes, nos decía que ya la ONCE de Madrid lo tiene planeado. A la izquierda de su padre está Juan Manuel que también habló y nos dió su testimonio. Desde aquí le decimos a sus padres y familiares que le estamos muy cerca, que nos sentimos de la misma familia.

lunes, 5 de octubre de 2009

"... y tratar de amar, con las pocas fuerzas que tenía, a la persona que estuviese a su lado."

El sábado tuvimos la Mesa Redonda sobre Antonio José Lombardo. La presencia de unas 100 personas, muy impresionadas por la vida y el mensaje de la Mesa. Hemos quedado en ir publicando los mensajes que nos enviaron par leer en esta ocasión. Fueron varios y los intentaremos dar sucesivamente. Desde aquí queremos agradecer a todos los participantes, su presencia fue fundamental. En lo sucesivo daremos una relación de toda la mesa, incluidas las fotografías. Un abrazo a todo el que lea el blogs y agradecidísimos a los que puedan dejar su impresión. Bueno pues la primera carta viene de Valencia, dice así:

Valencia, 23 Septiembre 2009


Hola a todos:

Yo conocí a Antonio José la tarde del sábado 7 de octubre de 1977, cuando vino a contar su experiencia, a un encuentro que se celebró en Granada (no recuerdo el sitio exacto) ese fin de semana.
Fue cuando tuve mi primer contacto y os conocí.
De hecho lo que más me sorprendió y tocó mi corazón fue escuchar a Antonio José, que a los 15 años nos contaba cómo se estaba preparando para morir.

Lo que más me impactó fue cuando nos hablaba de sus dolores y sus largos días en el hospital. Contó que veía compañeros de habitación morir, entonces pensaba que él iba a ser el siguiente en morir, y se daba cuenta que lo más importante era morir bien, por ello se estaba preparando para este encuentro con Dios y sabía que lo único que le servía para esto era poner el Evangelio en práctica y tratar de amar, con las pocas fuerzas que tenía, a la persona que estuviese a su lado.

Escucharlo me tocó el corazón, ya que yo acababa de matricularme en la Facultad para estudiar Medicina, tenía más edad que él, pero mucha menos madurez. Y me dije: si un chico de 15 años está preparado para irse al cielo, se le ve realizado, hecho como persona con tan sólo 15 años, y saca sus fuerzas de esta unión con Dios y con los demás a través del Movimiento de los Focolares, merece la pena hacer una elección como la suya.

Con la gracia de Dios, el ejemplo y la ayuda de muchas personas que comparten el mismo ideal que Antonio José sigo adelante en este camino espiritual y como médico trato de ayudar a las personas que sufren.

Gracias por lo que estáis haciendo para difundir la vida de Antonio José y contad con mi apoyo.

Hasta pronto
Fernando Rico de Valencia.

lunes, 28 de septiembre de 2009

"...pero lo que este niño escribe, ...es realmente algo estremecedor..."

He tenido la gran emoción de poder leer una serie de cartas que escribió Antonio José Lombardo a sus amigos durante su larga y durísima enfermedad que terminó llevándoselo cuando sólo tenía ¡15 años!
Al leer las vidas de grandes Santos, nos encontramos maravillados con las experiencias que tuvieron en sus enfermedades y como las aceptaron y glorificaron, pero lo que este niño escribe, con tanta sencillez y entrega incondicional al amor de Dios, es realmente algo estremecedor, porque además, estuvo en todo momento consciente de lo que le pasaba, porque así se lo pidió a los médicos.
Me siento obligada a exponer mi opinión.

Carmen Guerrero
Madrid, octubre de 2008

viernes, 25 de septiembre de 2009

ESTE CHIQUILLO, AYUDA A COMENZAR CADA DÍA CON EL ÁNIMO PUESTO EN DIOS, ...


Hemos querido publicar la impresión de una monja, está enferma, y nos cuenta su relación con
Antonio José. Florentina es la tia de Antonio José, aparece en la foto participando de la Mesa redonda del 2007.

Florentina: te agradezco que hayas tenido el detalle de proporcionarme tan rápido el librito de Antonio Jose. Tuve suerte.
Cuando se ha conocido a las personas te interesan mucho más todos los detalles de sus vidas. Estate segura que a mi en las circunstancias que me encuentro me está haciendo mucho bien.
Aunque se procura encajar la enfermedad, es duro, pero cuando ves a un niño, dar este testimonio, nos dejan a muchas personas que nos creemos un poco maduras…a la altura del betún.
Este chiquillo, ayuda a comenzar cada día con el ánimo puesto en Dios, con alegría, aceptando lo que pueda venir, además de lo que tienes.
Lo leo y lo releo y me hace bien. Te lo aseguro.
Le recuerdo en las estación de Granada (fue la última vez que le vi). Al despedirnos y darle un beso, me impresionó el sudor frio que encontré en su cara y tuve la imprudencia de decirle que estaba congelado (1). Me pesó, porque no dijo nada y le vi como apretaba los labios. Pero allí continuó hasta que el tren partió. Al mes había muerto.

(1). Ese día era el 11 de septiembre de 1978.

lunes, 21 de septiembre de 2009

¡Atrévete a duscubrirlo!

Ésta es la historia de un joven de Granada, de 15 años.

¡Atrévete a descubrirlo!


“La vida es una carrera:
gana quien antes se hace santo “


3 de Octubre de 2009.
Acogida a las 5,30. Programa a las 6.
Salón de Actos del Colegio
Virgen de las Angustias.
Acera del Darro. Granada


Charla coloquio
sobre la experiencia de vida
de Antonio José Lombardo Enríquez,
joven granadino
que en sus 15 años de vida
se dejó modelar por la luz del Evangelio.





Tengo que correr, que parar el tiempo, tengo conciencia de que si no vivo así estoy perdiendo el tiempo, estoy perdiendo la vida, porque solo hay una verdad por la que vale la pena la vida, y esa verdad es DIOS, DIOS-AMOR, tenemos que ser expresión del AMOR del Padre, viviendo según su Voluntad, solo haciendo su Voluntad divina tendrá sentido nuestra vida, y esto es lo que modestísimamente trato de hacer por aquí, vivir según lo que Jesús me hace comprender que es su Voluntad.

(Fragmento de un escrito de Antonio José Lombardo)

lunes, 14 de septiembre de 2009

Mesa Redonda el día 3 de Octubre

Estamos preparando una mesa redonda sobre Antonio José, para el día 3 de Octubre, su aniversario es el 7 pero esta vez cae en miércoles. La semana que viene pondremos la invitación en el blogs.
Os adelantamos que será en el salón de actos del Colegio Vírgen de las Angustias, en la Acera del Darro. Pensamos que podemos quedar a las 5,30 para la acogida y empezar a las 6.
Queremos seguir dando a conocer a todos su vida, sud convicciones, su experiencia evangélica, ... imitable para todos, además de admirable. Hay muchas personas que nos han expresado el deseo de seguir profundizando, de seguir creando también esta unidad entre nosotros, fruto de la relación con él. Os esperamos.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Es un orgullo tenerlo en nuestro bando! Se lo recomiendo a todos los chicos

Por si no leísteis este comentario, es de un jóven de 22 años... ¿Elocuente no?

Acabo de volver de la Mariápolis de Cuenca 2009 donde adquirí el libro de ANTONIO JOSÉ LOMBARDO! Hacia tiempo que no conseguia leerme un libro por completo y este lo he leido en un periquete! Me ha gustado mucho y quería agradecer a todos lo que se han ocupado de dar a conocer la vida de Antonio, porque merece la pena, creo que su ejemplo me ayudará a ser cada día un GEN, un GEN mejor como él lo fue. Es un orgullo tenerlo en nuestro bando! Se lo recomiendo a todos los chico! Un seguidor del "revolucionario del amor": Jon

lunes, 31 de agosto de 2009

¡Qué importante recoger estas vidas y exponerlas al público!

Después de la Mariápolis que este año se desarrolló en Cuenca, donde se pudo hablar de Antonio José y presentar su libro, traemos aquí esta impresión de un Padre Agustino, elocuente, ¿no?:

Cádiz 12 de agosto de 200957.- Antonio José LombardoEsta mañana “se me ha muerto” Antonio José. Lo digo porque la lectura de aquellos sus últimos momentos me ha estremecido. Me traje su libro de la Mariápolis y lo iba leyendo a sorbos. Este muchacho con cara de hombre madurito me iba encantando con su simpatía, su entereza, su condición de “soldado” valiente. Y, siguiendo la lectura, esta mañana, página 119, “se me ha muerto”. ¡Con sólo 15 años! No lo he podido remediar. Se me han saltado las lágrimas:“Madre, me marcho”. Hacia las tres y media de la tarde (7 de octubre de 1978) le pide a sus padres que se acerquen y dice: “Dios mío”. Fueron sus últimas palabras.He salido, como cada mañana, a dar un paseo, y me he sentado al borde de este río amigo de La Vid, el Duero. Y contemplando y “escuchando” su corriente, me han venido a la memoria las coplas de Jorge Manrique por la muerte de su padre: “Nuestras vidas son los ríos / que van a dar a la mar, / que es el morir; / allí van los señoríos / derechos a se acabar / y consumir; / allí los ríos caudales, / allí los otros medianos / y más chicos…Coincide que ando por enésima vez estudiándome las Confesiones de San Agustín. Para el poeta, este gran Padre de la Iglesia sería “río caudal”. Dios necesitó 76 años para hacerle “correr”; lo dejó extraviarse, lo convirtió, lo formó, lo hizo su sacerdote y su obispo, y nos lo entregó fecundísimo para siempre…Porque no es verdad que todos los ríos “allí van…a se acabar y consumir”. Los santos no se acaban ni se consumen; continúan hablando y viviendo y haciendo el bien. Antonio José Lombardo, después de leer su libro, se me antoja también no un Padre, pero sí un “padrecillo” de la Iglesia, “río más chico”, diría el poeta.¡Qué importante recoger estas vidas y exponerlas al público! ¡Cuánto enseñan hoy estos “ríos chicos”! Una frase de Antonio José, escrita en el libro (supongo que también en el original) con letras mayúsculas, me parece que resume la fibra de esta criatura: “Aprender a morder el polvo con la cabeza alta”. ¡Vaya campeón de muchacho! ¡Qué fuerza, qué generosidad, qué madurez, qué valentía a la hora de enfrentarse con la enfermedad y la muerte! ¡Qué pureza de corazón y de inteligencia para enamorarse del Ideal de la Unidad! ¡Qué fe en la presencia de Jesús “donde dos o más están reunidos en su nombre”! ¡Qué olvido de sí mismo y cuánto amor a quien le rodea!Querido Carlos José Hidalgo, Hermano Marista y viejo amigo: ¡Enhorabuena! ¡Bendita la hora que pasaste a los muchachos de tu clase el Ideal de Chiara! ¡Benditos padres que nos habéis traído al mundo un chavalote de esta envergadura! Con lo faltos que andan hoy nuestros adolescentes de ejemplos y valores vivos. ¡Benditos Gen y bendita Obra de María que supo acompañar una adolescencia tan hermosa, tan rica, tan fecunda!Dice él dos meses antes de morir: “Mi Ideal (lo único válido) es amar como lo hizo Jesús. Ante la duda, amar. Ante la decepción, amar. Ante los palos de la vida, amar. Ha sido (el Ideal) reencontrarme conmigo mismo y trazar caminos nuevos para mi vida. Sólo hay una verdad por la que vale la pena la vida, y esa verdad es Dios”.Gracias, “padrecillo de la Iglesia”. Habrás disfrutado oyendo a los adolescentes en la Mariápolis de Cuenca. ¡Eran agua de tu “río chico”! ¡Y sonaba! ¡Vaya si sonaba!P. Manolo (Padre Agustino)
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Nos veremos en septiembre...
En éste último día de Julio, os queriamos recordar que el 3 de Octubre nos veremos, en el salón del Colegio Vírgen de las Angustias, los antigüos y los nuevos amigos de Antonio José. Pienso que será una oportunidad para pasar un rato juntos. Un abrazo a todos. La Comisión

viernes, 31 de julio de 2009

Nos veremos en septiembre...

En éste último día de Julio, os queriamos recordar que el 3 de Octubre nos veremos, en el salón del Colegio Vírgen de las Angustias, los antigüos y los nuevos amigos de Antonio José. Pienso que será una oportunidad para pasar un rato juntos. Un abrazo a todos. La Comisión

domingo, 26 de julio de 2009

...resaltar los valores éticos y humanos de los que dió evidentes muestras...

domingo 26 de julio de 2009


Os quería ofrecer el texto de la presentación del libro que hemos elaborado para la Mariápolis de Cuena. Si crees que debemos modificar algo pues te agradecería no los comentaras, así preparamos algo todos juntos. ¿Vale? Contamos con tu comentario.



PRESENTACIÓN DEL LIBRO: ANTONIO JOSÉ LOBARDO, UNA HUELLA. PARA LA MARIÁPOLIS DE CUENCA 2009




Desde hacía varios años, algunos en Granada, nos encontramos con la figura de Antonio José Lombardo, del que hemos escrito este libro.El primero en hacernos notar su valor fue Carlos Clariá, co-responsable con Luminosa del Movimiento de los Focolares en los años 70 y al que muchos de vosotros conocéis. El primer paso fue enviarnos una carpeta con todo el material que conservó como un tesoro durante 28 años.Dos de nosotros fuimos a ver a sus padres. Tienen siempre presente la figura de Antonio José y los pequeños descubrimientos se fueron multiplicando. Un día era una carta; otro, un artículo escrito a un diario deportivo: otro día, una grabación de chistes…El 7 de octubre de 2007, 29º aniversario de su muerte, nos reunimos cerca de 150 personas, entre antiguos y recientes amigos de Antonio. Los jóvenes le habían dado a conocer las cartas al Obispo de la ciudad, este quedó impresionado. De hecho, quiso que la conferencia se diera en el salón del obispado, y allí la dimos. Salieron a relucir cartas y muchos recuerdos. A alguien se le ocurrió la idea de recoger por escrito todo lo que se había dicho aquella mañana y, poco a poco, casi sin darnos cuenta, el grupito de gente que estábamos en esa tarea nos fuimos convirtiendo en una especie de equipo de redacción con la finalidad de elaborar un libro. Así, sin ningún tipo de experiencia en este campo, nos lanzamos a ello... Algunos lo habíamos conocido personalmente, otros por referencia,…Intentamos poner en común nuestro escaso tiempo libre y nuestros talentos, pero sobre todo hacer una experiencia de unidad. Eso significaba confrontar nuestro parecer, nuestro trabajo, estando dispuestos a perderlo, para enriquecernos cada uno con el pensamiento del otro. Esto ha supuesto rehacer muchas partes del libro varias veces, y aprender a dialogar y a escucharnos.Poco a poco, esta experiencia fue yendo más allá de nuestro pequeño grupo de trabajo, abriéndose a antiguos amigos de nuestro protagonista, que nos podían enriquecer… alguno de ellos acabó convirtiéndose en autor de varios capítulos del libro.Recuerdo que, poco antes de Navidad, habíamos quedado con uno de esos amigos para mostrarle el libro. Nos hicimos conscientes de la cantidad de cosas que aún no habíamos comprendido a cerca de nuestro Antonio y, tuvimos que posponer la entrega a la Editorial.En Granada el libro ha tenido mucho éxito: pedidos, ventas en parroquias anunciándolo en las Misas, utilizándolo como regalo para las chicas y chicos de confirmación, para catequistas… En tres meses se ha vendido la primera edición y editamos la segunda…Incluso el pleno del Ayuntamiento de Granada ha manifestado por escrito su adhesión a cualquier tipo de iniciativa sobre la figura de Antonio José en los siguientes términos:(…) “Los miembros de la Comisión tuvieron conocimiento, a través de su Presidente, de una serie de proyectos en memoria del joven granadino Antonio José Lombardo, con el fin de resaltar los valores éticos y humanos de los que dio evidentes muestras durante su dura batalla contra una enfermedad que resultó irreversible, y de la que falleció a los 15 años de edad. Visto el expediente, se acuerda por unanimidad de los miembros presentes… adherirse de forma unánime, ante un hecho social contrastado, a cualquier iniciativa tendente a homenajear su ejemplar actitud que dejó huella imborrable en su entorno familiar y social”.

domingo, 19 de julio de 2009

"Antonio José, fuiste, eres, sigues siendo, una obra maestra. Ünica, irrepetible."

En la foto, Carlos Clariá en un congreso de Chicos, en 1978, el mismo año de la partida de Antonio José.

Concluimos aquí el capítulo completo que escribió Carlos Clariá para el libro sobre Antonio José, en el que no está completo por razones de espacio.


Existen muchas obras de arte bellas: pinturas, esculturas, sinfonías… A veces, muy bellas. Pero, curiosamente, sólo de pocas se dice que son “una obra maestra”.
¿Por qué será así? Habría que preguntarlo a los entendidos. Y yo no soy uno de ellos.
Pero quizás hay algo que todos podemos intuir.
Una obra maestra expresa algo irrepetible: es sencilla, armoniosa, completa, universal.
Cuando está al lado de otra obra maestra no pierde nada de su belleza propia ni ensombrece la de la otra. Al contrario. No quiero decir que se “completen” entre ellas, porque ya cada una es una obra maestra si es completa en sí misma. Quizás sería mejor decir que se enriquecen recíprocamente.
Sucede como cuando las estrellas cuando constituyen una constelación. Juntas dan aún más luz. Constituyen una realidad nueva y son muchas, pero son una única realidad. No sólo dan más luz sino que, además, expresan una belleza mayor mientras cada una goza de la belleza de la otra.
A este punto de nuestros recuerdos y reflexiones, ¿podemos decirlo?
Creo que sí. Dejádnoslo afirmar, con alegría y convicción: Antonio José, fuiste, eres, sigues siendo, una obra maestra. Única, irrepetible.
Una estrella en esa nueva constelación de una generación de santos. Una estrella que brilla con luz propia, reconocible claramente aunque esté al lado de otros millones de estrellas. Antoñito, ahora sigue “trabajando”. Como siempre lo deseaste, como es tu intenso deseo. Nosotros, desde aquí, sintiéndote muy cerca, reconocemos tu luz y tu belleza irrepetibles que se nos presentan como un don inmenso que nos sigues ofreciendo desde la eternidad.

lunes, 13 de julio de 2009

"Ahora muchos le conocerán. Le reconocerán no como a una estrella inalcanzable sino - ¡eso sí! - como a un amigo...."

(Sigue el mismo argumento de Carlos Clariá)
Creo que no me equivocaba cuando después de ese coloquio en Granada afirmaba que Antonio era la persona más “más madura” del Movimiento de los Focolares en España. Sin saberlo, en él era ya realidad mucho de lo que iba a ser experimentado en los años sucesivos en el ámbito del Movimiento de los Focolares, llamado a establecer puentes de unidad con todos, más allá de cualquier diferencia, para vivir juntos una experiencia de fraternidad. Porque en el ámbito del Movimiento, Chiara Lubich anunciará recién en 1976 la apertura del dialogo con las fieles de otras religiones, y algunos meses después comenzará a desarrollarse el diálogo con los amigos de convicciones no religiosas. En realidad se están dando sólo los primeros y pequeños pasos después del anuncio. Pero Antonio ya poseía dentro de sí esas realidades, quizás sólo como semilla. Pero como una semilla que ya contiene todo el árbol.
Con su corazón joven y puro (el del “niño” evangélico) había sabido ir a beber directamente a la fuente, allí donde el agua surge. Allí había recibido lo que había pasado a ser también su propio ADN todo el contenido del don de Dios, del carisma de la unidad que ayuda a todos a volver a descubrirse hermanos, para actuar el último deseo de Jesús: “que todos sean una sola cosa”. La unidad de la familia humana.
El “curso acelerado” que Dios le había hecho recorrer a Antonio José había dilatado su corazón haciéndole capaz de acoger y comprender a todos.
Y cuando digo “a todos” no puedo dejar de pensar especialmente en los muchísimos jóvenes, chicos y chicas como Antonio José, llenos de vida, de inquietudes y de incertidumbres, de esperanzas y temores, muchas veces paralizados por la indiferencia. Pero en el fondo, siempre, con el deseo de amar y de ser amados.
Si le hubieran conocido… ¡cuántos de ellos también le hubieran abrazado!
Ahora muchos le conocerán. Le reconocerán no como a una estrella inalcanzable sino – ¡ eso sí! – como a un amigo y a un hermano algo excepcional. Como alguien que puede y quiere caminar con ellos, al lado de ello. Uno de ellos.

lunes, 6 de julio de 2009

Foto de la lápida de Antonio José en el Cementerio de Granada


"...a lo mejor también nosotros podríamos adoptar un niño vietnamita..."

En la foto: Antonio José, protegido don un sombrero en Torrenueva.
Otro episodio que hasta hoy me hace pensar. Me parece que también “viene a cuento”.
Me lo contaron sus padres.
Eran un período duro de la enfermedad, con el tiempo que a veces pasaba con cruel monotonía mientras Antonio José se esforzaba por mostrarse sereno y sonriente.
Estábamos en 1976 o 1977, en la época de los “boat people”, poco después de la conclusión de la terrible guerra del Vietnam. Eran millares los prófugos vietnamitas que querían abandonar el propio país desvastado por la guerra. La televisión mostraba a continuación escenas impactantes. En España, como en muchos otros países, había estallado una campaña humanitaria para que los niños vietnamitas huérfanos fueran adoptados. Se hablaba mucho del problema que suscitaba una fuerte ola de solidaridad.
Una tarde se hablaba de esta situación en la familia de Antonio y sus padres comentaron que “a lo mejor también nosotros podríamos adoptar un niño vietnamita”. Los hermanos pequeños, Francisco, Rocío y Juan Manuel, adhieren inmediatamente a la idea. Se entusiasman; comienzan a pensar cuál puede ser el nombre para el futuro hermanito.
A los padres no deja de sorprenderles que Antonio José, en cambio, permaneciera en silencio, serio. Desde luego, algo raro, porque Antonio era siempre el más decidido cuando se trataba de sostener este tipo de iniciativas.
“¿Qué pasa, Antonio? ¿Por qué no dices nada?”.
La respuesta no se hace esperar, más o menos en este tono: “Creo que es algo que no hay que tomar con superficialidad. No se puede acoger a un niño vietnamita como si se comprara un juguete. ¿Lo hemos pensado bien? ¿Queremos adoptar a un niño que ha sufrido el trauma de la guerra, que es huérfano y que arrastrará este problema durante toda su vida? ¿Nos damos cuenta de que este niño no es cristiano, no es católico, será probablemente budista y, por lo tanto, nosotros si lo adoptamos tendremos la obligación de respetarlo en su religión, de educarlo como a un budista? ¿Hemos pensado que seguramente tendrá costumbres muy diferentes de las nuestras, hasta en su modo de comer? Si después de haber pensado sobre todas estas cosas aceptamos la situación y lo adoptamos, entonces yo estaré contentísimo porque yo, personalmente, lo adoptaría. Pero antes tenemos que pensar en todo esto”.
También en este caso estoy seguro de que si en ese momento hubiera estado presente una persona budista, o también un judío, o un hindú, o un musulmán… ¡también ellos le hubieran abrazado!
Creo que se puede comprender mi estado de “sorpresa permanente” en contacto con Antonio José. Con sus catorce o quince años, sin saberlo, Antonio estaba expresando lo que la Iglesia ha ido profundizando en estos últimos tiempos de camino y de contacto con las personas pertenecientes a otras religiones. Es decir, el deseo de anunciar sin temor la novedad de Cristo y, al mismo tiempo, el saber hacerlo con un profundo respeto hacia la cultura y la fe de nuestros hermanos de otras religiones, sabiendo acoger y reconocer las llamadas “semillas del Verbo”, lo que Dios ha manifestado a esos pueblos, porque también ellos han sido y son amados por el Padre.
Porque como se afirma justamente, aunque Dios ha elegido el pueblo judío y Jesús allí se ha encarnado, iniciando la revolución del cristianismo, es verdad que Dios ama a todos, que Jesús ha dado su vida por todos. Puede haber un pueblo “elegido”, pero no hay ningún pueblo “abandonado” u “olvidado”, a los que no hayan sido manifestados “señales” de su Amor de Padre. (continuaremos con el argumento)

lunes, 29 de junio de 2009

… los momentos de dolor me han hecho madurar mucho, dudar para fortalecer después mi fe, comportarme de modo egoísta para amar después con más ímpetu…


En la foto, Antonio José en Torrenueva...

Sigue la conversación de Carlos Clariá sobre los momentos de prueba de Antonio José, momentos que supo superar volviendo a empezar siempre a amar, después de cada caida:





"Si hubieran leído sus consideraciones en momentos de fuerte dolor, cuando la “prueba” se hacía cada vez más intensa y confiaba “que todo esto puede producir un santo o hacer ateo al más creyente… A mí me ha hecho estar en los extremos: por momentos he dudado seriamente, he querido hacer locuras… En otros, creo que sinceramente he amado a Jesús abandonado con todas mis fuerzas… los momentos de dolor me han hecho madurar mucho, dudar para fortalecer después mi fe, comportarme de modo egoísta para amar después con más ímpetu…”.
Creo que como pocas veces Antonio expresaba el fruto de su amor a Jesús en el momento terrible de la crucifixión, cuando se siente incluso abandonado por su Padre: “ ¿Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado?”. También Él en ese momento “no ve”. Todo es oscuro. Pero no se queda allí, paralizado por la oscuridad infinita. Superando el dolor, continúa a amar. Amar a quienes le están matando: “perdónales, porque no saben lo que hacen”; amar a su Padre que parece haberse “escondido”, abandonándose con confianza en Él: “en tus manos encomiendo mi espíritu”.
Sí, mis amigos sin una fe religiosa se hubieran reconocido en Antonio José. En una experiencia que puede ser oscura pero que no por eso deja de transformarse en la voluntad concreta de amar. Porque hubieran reconocido esa agua cristalina en el momento que surge de la fuente, en el que la misma fe se expresa sólo en el amor puro.
Aún hoy no puedo dejar de preguntarme: ¿cómo es posible que en Antonio ya hubiera madurado una dimensión tan profunda? Recuerdo que después de haber pasado ese momento con él, regresando a casa, me fue espontáneo comentar que “de todas las personas que participan en la vida del Movimiento en España, nadie ha experimentado lo que está viviendo Antonio. Me parece que entre todas él es la persona más madura.”. Y ya en esa época significaba referirse a una “familia” formada por varios millares de personas, distribuidas en toda la geografía del país, no sólo jóvenes sino también familias, obreros y empresarios, médicos y periodistas, seglares, religiosos y religiosas, sacerdotes y hasta algún obispo…"

lunes, 22 de junio de 2009

“yo trato de amar, de amar… pero no veo nada… Dime si va bien así”.

Seguimos con la conversación de Carlos Clariá. Ahora toca un punto importante en la vida de Antonio José, las difíciles pruebas por las que se pueden pasar en la vida. Antonio José, también tuvo la prueba de la fe, de sentirse que mas allá de todo podía seguir amando, podía seguir el mensaje de Jesús, que es un mensaje que abarca toda la vida humana, mas allá de la creencia o increencia, es un mensaje válido para todos:

"Después de los años que viví con Antonio en España y después de la gracia, estando ya en Roma, de poder compartir muchas cosas con estos jóvenes de todo el mundo, tuve además la fortuna – ¡un verdadero regalo! – de vivir una experiencia extraordinaria de diálogo con hombres y mujeres sinceros y deseosos de dar la vida para defender y promover los valores humanos más profundos y auténticos: la paz, la solidaridad y la justicia, los derechos humanos, la defensa de los más necesitados, el esfuerzo por respetar y salvar la naturaleza, etc.
Hombres y mujeres, también jóvenes, con una experiencia inspirada por una cultura laica, sin una referencia a una fe religiosa. Con ellos viví momentos profundos, de verdadera amistad. Me atrevería a decir algo más, una relación de profunda fraternidad. Porque en el fondo ése era el esfuerzo conjunto: testimoniar que más allá de las motivaciones de nuestras conductas, nos reconocíamos profundamente hermanos y podíamos respetarnos y querernos como tales.
Pocas veces, como cuando estaba con ellos, que se definían agnósticos o no creyentes, sentí lo que significaba ser cristiano y que podía expresarles lo que era esencial en mi fe. Al mismo tiempo, precisamente por mi fe, pude abrirme a la experiencia de ellos con respeto sincero y desinteresado, aprendiendo mucho de cada uno, del esfuerzo por llevar una vida comprometida, guiados por la escucha atenta y coherente de la propia conciencia.
¡Cuánto respeto y estima, también por parte de ellos, para acoger lo que yo sentía y que, como hermano, podía ofrecer como algo vivido desde la inspiración de mi fe; porque no era algo “mío”, sino sencillamente un “don recibido”, que podía ser comunicado y ofrecido.
A este punto puedo imaginar que alguien se pueda estar preguntando: “¿Qué tiene que ver todo esto con la vida de Antonio José?”. Porque realmente parece que es algo que no viene a cuento.
Pero creo que si tiene algo que ver con toda esta historia. Porque estoy seguro de que si estos amigos míos hubieran conocido a Antonio, inmediatamente le hubieran reconocido como amigo y como hermano. Y le hubieran querido no menos de lo mucho que le quiero yo.
Imagino la escena si estos amigos hubieran estado presentes en Granada cuando en un momento del intervalo, durante un encuentro, Antonio me preguntó si podía hablar a solas conmigo. Para mí fue un momento “sagrado” en el que me confió lo más profundo de su alma. Pasaba un momento de gran oscuridad. Recuerdo que tuve la impresión que quien más cerca está del sol, más tiene la sensación de quedar ciego, de no ver nada. En ese momento, estando con Antonio José lo veía tan cerca de Dios, tan unido a Jesús, que él tenía la impresión de no ver absolutamente nada. Todo le aparecía oscuro.
Pero no era la actitud de quien dice “no creo” y basta. Me preguntaba: “Carlos, ¿te parece que va bien así?”. Me repetía: “yo trato de amar, de amar… pero no veo nada… Dime si va bien así”. Recuerdo que sus ojos brillaban iluminados por alguna lágrima. “Porque yo quiero amar a Jesús”, me repetía.
Sufría por la duda de no amar suficientemente a Jesús. Creo que no le dije nada. Sentía que no podía decirle nada porque él estaba en otra dimensión. Traté de estar con él, de vivir con él ese momento. Había una fuerte presencia de Dios entre nosotros. Él se serenó, estaba contento. Se secó las lágrimas y se dirigió de nuevo hacia los demás, como si nada hubiera ocurrido.
Para mí fue muy fuerte. Comenté a quien en Granada le estaba más cerca: “temo que Antonio partirá pronto... porque está más cerca del Cielo que de nosotros”.
Era cuando más cerca estaba de Dios, cuando su fe era inmensa porque más que nunca amaba y seguía amando, con un esfuerzo puro de su voluntad, y más que nunca le parecía que la fe le había abandonado. No veía…" (Seguiremos con este tema).

lunes, 15 de junio de 2009

"...son personas que han realizado completamente el plan que Dios tenía sobre cada uno de ellos".

Continuamos con el capítulo de Carlos Clariá, iniciador de la idea de dar a conocer a Antonio José.
Lo curioso es que en los años en los que Antonio José vivía su “aventura”, eran muchos los jóvenes, a veces apenas chavales, que habían acogido la misma invitación. Hoy, muchos de ellos han concluido la propia experiencia terrena de manera ejemplar. E incluso, y esto es realmente sorprendente, son también varios los casos en los que se ha abierto, por parte de la Iglesia, el llamado “proceso de beatificación”. Sí, es curioso, porque en realidad nadie hubiera pensado a este aspecto más “institucional”, si podemos llamarlo así. ¡Lo que importaba era la vida y que toda ella fuera impregnada y transformada por el amor! “Generación de santos”, que aunque no estén “beatificados” o “canonizados” son personas que han realizado completamente el plan que Dios tenía sobre cada uno de ellos.
A veces todo comenzó por iniciativa de personas que ni siquiera habían conocido personalmente a estos muchachos y chicas que habían concluido ya “el propio viaje”, pero que tuvieron la posibilidad de conocerles a través del testimonio de los amigos con quienes estos “protagonistas” habían compartido la misma aventura. Al contacto con estos testimonios se habían sentido transformados radicalmente y querían que muchos otros les conocieran. Hasta que algunos obispos, en diferentes diócesis y países, consideraron oportuno iniciar este camino.
Así fue para María Orsola Bussone, nacida algunos años antes que Antonio José, en 1954, en el Piemonte italiano. Desde 1967 comienza su aventura gen… Está por cumplir sus dieciséis años cuando termina su viaje, accidentalmente, por la descarga eléctrica del secador que usaba mientras transcurría algunos días en un camping con sus jóvenes amigos. Lo había dicho muchas veces: “Quiero dar mi vida para que los jóvenes comprendan qué hermoso es amar a Dios”. Su “proceso” diocesano se abre en 1977.
Chiara “Luce” Badano, en cambio, nace en 1971 en un pueblecito cerca de Savona (Italia) y conoce a los gen cuando sólo tiene nueve años. Tiene dieciséis cuando se manifiesta una grave forma de tumor óseo, con consecuencias muy dolorosas e incluso con la pérdida del uso de sus piernas. Le confía a alguien cercano: “si tuviera que elegir entre volver a caminar o ir al Paraíso, no dudaría un instante: ir al Paraíso. Ahora me interesa sólo esto”. Alcanza su meta en 1990. Son centenares y centenares los muchachos y chicas que se sienten atraídos por su vida. Su “proceso” se inicia en 1999.
Daniela Zanetta, prácticamente de la edad de Antonio José, pues nace en un pueblo del norte de Italia en 1962. Tras su marcha, luego de una larga enfermedad, en apenas dos meses son más de 4000 las firmas que se recogen espontáneamente pidiendo que de alguna manera venga reconocida la autenticidad de su experiencia. En 2006 iniciará también su “proceso”.
Es original la experiencia de Alberto Michelotti y Carlos Grisolía. Concluyen su aventura prácticamente juntos, cómo la habían vivido formando parte del mismo grupo gen, en Génova. Alberto tiene dos años más que Carlos, son del 1958 y del 1960. Aceptan el desafío del Evangelio, sobre todo el de ayudarse – con todos los demás – a “hacerse santos juntos”. Escalando “en cordada”. Alberto “parte” como consecuencia de un accidente durante una excursión en la montaña, en 1980. Pocos días después, inesperadamente, en Carlos se manifiesta una forma grave de tumor. Se volverán a juntar en el Cielo sólo un mes después.
Alberto, cuando confiaba a sus amigos sus propósitos les decía “… tengo este momento para vivir, hay que saber apretar los dientes; aferrarse con las uñas a este momento presente que nunca consigo vivir bien. Jesús, yo siento que lo único que vale eres tú, tú que me quieres así como soy, tan lleno de defectos, de orgullo, de temores. Tú me amas, Jesús; yo no te dejaré nunca”. Y un mes antes de su muerte, después de haber vivido con los gen en un congreso internacional comentaba “… he decidido amar en las pequeñas cosas, con paz, con longanimidad… La única realidad que siento verdadera es la de “poner caridad”. Yo me he equivocado, he juzgado, a veces he dejado pasar veneno en mis relaciones con los demás… Le pido a Jesús, y a María, la gracia de volver a comenzar en seguida…. porque he decidido que quiero volver a comenzar, a amar y basta. Por amor buscaré la unidad con vosotros. Estoy dispuesto a dar la vida por vosotros”.
Carlos, con una personalidad sensible que más de una vez le hacía sufrir, “me parece que quedo encerrado en mis problemas que vuelvo a encontrar día tras día. Me siento destruido porque no consigo “salir” de mí mismo. Perdona por todas las veces que te hice sufrir por mi poca estabilidad… “. Su humildad fue premiada. En sus últimos cuarenta días en esta tierra, durante la experiencia de la fulminante enfermedad, Carlos se reveló, como afirmaba quien bien le conocía, “una persona completamente fuera de sí mismo, un joven gigante espiritual”. En ese período se convierte en el punto de referencia obligado para todos los gen y para toda la familia del Movimiento en Génova. Antes de partir, a los amigos gen reunidos a su alrededor, puede decirles: “Llegué al final. Quiero deciros que hay que estar dispuestos a dar la vida los unos por los otros. Yo ofrezco mi vida por vosotros, pero sobre todo por la humanidad que sufre, por los chicos de mi barrio, por el mundo unido”. Y a su madre, como saludo final, “mamá, ha llegado el momento de zambullirme en Dios”.
Para los dos en 2006 se ha iniciado un único proceso que quiere reconocer – y hacer conocer – esta experiencia extraordinaria que han concluido juntos.
Se podría continuar con la lista, con el riesgo de omitir a algunos. Porque además son muchos los casos en los que aunque no se haya llegado al “proceso” hay una confirmación que pasa de boca a boca y que testimonia que estos muchachos y chicas han realizado en pocos años todo el plan que Dios tenía pensado para cada uno de ellos. Tuve la posibilidad de conocer a muchos de ellos cuando, en Roma, estuve en contacto con millares de gen de los cinco continentes. A la conclusión del “viaje” de muchos de ellos se repetían los mismos efectos, se extendía la “fama de santidad”: y esto ocurría con muchachos y chicas europeos, o de varios países de las tres América, o de Africa, o de Corea y otros países asiáticos… ¡Cuántos nombres están allí, grabados, en la memoria y en el corazón!

lunes, 8 de junio de 2009

"...el gran atractivo del tiempo moderno..."

Para el fin de semana no llegaron los libros para presentarlos en la parroquia de los Dolores.Ya os diremos.
(Seguimos con el tema de Carlos Clariá)
Una generación de santos “normales”, muchachos y chicas que han vivido la vida cotidiana como todos los muchachos y chicas de su edad. Alegres, divertidos, con sentido del humor y de la amistad… capaces de compartir todo lo bueno y generoso de la edad… exigentes con ellos mismos y sabiendo proponer a los demás metas que les ayudaran a caminar… Muchachos y chicas que comprendieron que se trataba de un camino que no había que recorrer solos sino con los demás, ayudados por los demás, ayudando a los demás. Que tuvieron sus fallos y tropiezos, los característicos de la edad, ¡no nacieron santos!, pero habían comprendido que lo fundamental era “volver a empezar”. ¿Cuántas veces? ¡Siempre! Volver a empezar. Volver a empezar. A veces lo repetían en italiano: “¡ricominciare!”
En el fondo habían comprendido, con el corazón puro de los niños y de los jóvenes, que Dios había sembrado una semilla nueva, un carisma nuevo, que abría nuevas posibilidades muy apropiadas para el mundo de hoy. Un camino nuevo en la iglesia y en la sociedad.
Habían intuido la belleza de la invitación de Chiara Lubich: “Éste es el gran atractivo del tiempo moderno: sumirse en la más alta contemplación y permanecer mezclado con todos, hombres entre los hombres… Perderse en la muchedumbre para informarla de lo divino, como se empapa una migaja de pan en el vino… Porque el atractivo de nuestro tiempo, como el de todos los tiempos, es lo más humano y lo más divino que se pueda pensar: Jesús y María, el Verbo de Dios, hijo de un carpintero; la Sede de la Sabiduría, ama de casa.”
Aceptar a Jesús, Dios, que se ha hecho hombre, como nosotros, para que en nuestra humanidad, normal y cotidiana, los demás puedan intuir por lo menos una gota de divino.

lunes, 1 de junio de 2009

Para dar a conocer la "huella" de Antonio José

AVISOS: Estuvimos reunidos la Comisión del libro de Antonio José. Cómo hos habían aconsejado que dieramos a conocer su vida, en particular a los jóvenes, contamos con vuestra ayuda, un primer paso ha sido ver la posibilidad de llevarlo a algunas parroquias que conocemos. El fin de semana del 6 y 7 lo llevaremos a la Parroqia de Nuestra Señora de los Dolores. Los horarios de las Misas serán, el sábado a las 8 de la tarde. El domingo a las 11,30 y 1 de la mañana y a las 8 de la tarde. Intentaremos presentarlo y darlo a conocer, hemos pedido 50 ejemplares mas a Ciudad Nueva pues nos quedan solo 9 de los 300 que nos enviaron.
Si alguien tiene alguna sugerencia para darlo a conocer le rogaríamos que nos lo diga y e intentaremos realizarla, si quieres puedes unirte a esta iniciativa, veremos juntos como puedes colaborar.

"...tú querías la santidad. Esa santidad que significa ser amor."

Seguimos con la conversación de Carlos Clariá, nos da las claves para entender mejor la vida de Antonio José:
Desde sus primeros contactos con los gen Antonio había escuchado que ellos, los más pequeños, que se llamaban gen 3, estaban llamados a formar una “generación de santos”. Era la invitación que desde 1971 les había lanzado Chiara Lubich, recordándoles repetidas veces que “la característica de los gen 3 debe ser la santidad” porque “para construir ciudades nuevas y un mundo nuevo, no son suficientes sólo los técnicos, los científicos y los políticos: se necesitan personas sabias, se necesita a los santos” (junio 1971).
Esta invitación le había quedado grabada en el corazón. Sin excesivos razonamientos, porque “la cuestión era vivir”. Para él era claro: se trataba de vivir el Evangelio. Se los había dicho Chiara precisamente cuando en Roma quiso regalar un pequeño Evangelio a cada uno de los gen presentes. También en su momento Antonio José recibirá este regalo. “Como muchas veces os dije, la característica de los gen 3 es y será la santidad. A la santidad se llega viviendo el Evangelio. Por eso os entrego un Evangelio a cada uno de vosotros. Vivid el Evangelio, amad estas palabras hasta aprenderlas de memoria. El Evangelio ha sido y será siempre el libro de la renovación de las personas y de la sociedad. Hay que nutrirse de él ya desde jóvenes para santificarse y cambiar el mundo” (1974). El objetivo es “vivir tan a fondo el Evangelio que cualquier persona que os vea pueda exclamar: "!Mira… otro pequeño Jesús que pasa por la tierra!”
Pero, estamos usando “palabras mayores. La santidad. Es fácil decirlo pero, ¿cómo alcanzarla? Era siempre Chiara quien en esos meses les iluminaba el camino y les indicaba los pasos concretos que había que ir dando: “¿Cómo hacer? Es sencillo: vivir el momento presente con solemnidad. Que significa: sin prisa, con perfección, viviéndolo por Jesús; sea lo que sea que nos pide el momento presente: trabajar, estudiar, amar, jugar, descansar… “Inmersos” dentro del momento presente, olvidemos el pasado y la fantasía del futuro. “Inmersos” en la voluntad de Dios del momento presente, no somos ya nosotros quienes vivimos sino Jesús que vive en nosotros. Y Jesús es el Santo” (Rocca di Papa, 25.6.1977)
Lo había entendido muy bien Antonio José. Desde entonces parecía que vivía un entrenamiento continuo en su palestra: en la normalidad de la vida de todos los días. Impregnando de amor cada momento, se tratase del dedicado al estudio, del encuentro con los amigos y amigas, del uso de las pocas pesetas de las que podía disponer en ese tiempo o del tratar de mantener cierto orden en su habitación y armonía en su modo de vestirse, del modo de mantenerse en forma, del momento en el que participaba a la Misa y recibía a Jesús en la Eucaristía. Todo importante, todo lleno de significado, si todo y cada cosa era expresión de su deseo de permanecer siempre en el amor.
Sobre todo para él era claro que no se trataba sólo de un desafío personal, individual. De hecho, se hablaba de “generación de santos”. “¡Queremos conseguir la santidad juntos, cueste lo que cueste!”, repetían los gen cuando estaban entre ellos.
Una experiencia vivida juntos, uno al lado de otro, unidos por el vínculo del amor recíproco: lo que era uno era también de todos y de cada uno de los otros. Dolores y alegrías, proyectos y dificultades… y, por lo tanto, era de todos el deseo más fuerte que llevaban en el corazón: “hacerse santos”. “Hacerse santos juntos”. Ayudarse a ser santos. No sorprende ver que Antonio José, con sus compañeros de aventura estuviera en continua comunicación: cartas, teléfono, experiencias que circulaban entre todos… Todavía no se usaba Internet, o los mensajes desde el móvil pero creo que estos nuevos medios no hubieran podido añadir nada a la intensidad de la experiencia que en esos años los gen vivían juntos.
Generación de santos. Un desafío que Antonio tenía muy presente.
Una “carrera”; había que conquistarla.
¡Cuántos esfuerzos!
Pero sobre todo, uno: estar siempre en el amor, permanecer en él, porque había comprendido que ése era el secreto. La “llave” que abría el secreto de la vida.
Era allí que anulaba su egoísmo, sus límites; en el fondo, no se trataba de un esfuerzo personal, ascético, orientado a ir quitando uno por uno sus eventuales defectos, sino de una apertura que dejaba entrar en él la plenitud de la luz. Sí, Antonio, “daba espacio” al otro. Por lo tanto, cada vez que lo hacía, ahí “ya no estaba más él”, porque en ese momento él vivía “inmerso” en el otro, se “hacía uno” con él, con sus intereses, dolores, exigencias y alegrías. De el no quedaba más nada. O, mejor dicho, se manifestaba de manera evidente su nueva, verdadera y luminosa personalidad, el “verdadero” Antonio José, impregnado y trasformado por el amor.
Antonio José: ¡hubieras reído de buena gana si te hubieras imaginado como un santo con su aureola dorada y con su imagen colocada en algún estratégico altar de una iglesia! Inmediatamente nos hubieras deleitado con algunas de tus salidas llenas de tu simpático humor andaluz y granadino.
Pero no se puede negarlo: Antonio, tú querías la santidad. Esa santidad que significa ser amor. Querías que fuera Cristo quien viviera en ti. Querías que en tí se pudieran ver testimoniadas las palabras revolucionarias del Evangelio. Esa medida que no tiene medida, porque es para todos y en la que todos pueden reconocerse.
¿Te acuerdas, Antonio? Lo repetíamos en ese tiempo, si todos los Evangelio del mundo por alguna circunstancia excepcional fueran destruidos, o perdidos, teníamos que vivir de manera que quien viera nuestras vidas pudiese volver a escribirlo palabra por palabra.

lunes, 25 de mayo de 2009

'...su continua donación y capacidad de transformar el dolor en amor le hacían aparecer, ante mis ojos, como un verdadero “gigante”. '

En la foto, los padres de Antonio José viajan a Roma, quieren saludar a Carlos Clariá, es la última vez que lo ven, todavía podía salir, vino a su encuentro en el lugar donde se estaban.

Seguimos con el artículo de Carlos Clariá, recientemente desaparecido, donde nos cuenta su relación con Antonio José:
"A Antonio José le conocí cuando era un adolescente. Le recuerdo por su inmediata simpatía y generosidad. Le vi crecer humanamente y espiritualmente, velozmente, de manera asombrosa. En realidad, seguía siendo un adolescente. Pero no nos dábamos cuenta. Con él, a pesar de la diferencia de edad, experimenté siempre una relación “de igual a igual”. Podía compartir todo, incluso las responsabilidades, y ponerle al corriente de todo lo que tratábamos de vivir con muchas otras personas en España. No sólo lo que se refería a los jóvenes o adolescentes sino también a la vida y a los problemas de los adultos, de las familias, de seglares y sacerdotes. Se sentía que para Antonio José todo era “suyo”, vivía las experiencias de los demás como propias. Porque eran de su “gran familia”, con la quería compartir la vida del Evangelio. ¡Vivir el Evangelio: ésta era su gran pasión!

En los últimos meses, Antonio aceleró su carrera. De repente advertí que nuestra relación no era ya “de igual a igual”, sino entre hermanos - ¡eso sí!- pero en una relación en la que él estaba mucho más adelante, era el más grande entre todos nosotros. La experiencia profunda que vivía, la fidelidad al amor de Dios aún durante la prueba, su continua donación y capacidad de transformar el dolor en amor le hacían aparecer, ante mis ojos, como un verdadero “gigante”. ¡Hoy osaría usar incluso una palabra más fuerte!"

lunes, 18 de mayo de 2009

Querías seguir marchando al lado de muchos otros chicos y chicas, no sólo de España sino de todo el mundo, acompañándoles, ..."

En la foto, Carlos Clariá ayuda a Chiara con el abrigo:


Publicamos ahora el testimonio de Carlos Clariá que aparece en el libro, empezamos con esta carta que Carlos le escribe, se dirije a Antonio José, como si estuviera entre nosotros, así como lo sentimos. Creo que ahora, con la partida también de Carlos Clariá, su testimonio adquiere un valor mas grande, teniendo en cuenta que siempre fue fiel a sus ideales, 69 años de fidelidad, de generosidad al donar su vida, su futuro que se estába construyendo con Marvi, ... Todo para donarse totalmente a Dios y a los demás y seguir así durante toda la vida fiel a sus ideales. He aquí la carta:

¿Una generación de santos?

Querido Antonio José:

Estabas todavía aquí, entre nosotros. Nos escribíamos a menudo.
Cada vez que me llegaban algunas líneas tuyas era un momento especial.
Te respondía y siempre me dejabas con la misma sensación de sorpresa: a ti podía comunicarte todo, con la seguridad de que lo comprendías y sabías compartirlo. Curiosamente en esos momentos nunca pensé en los 20 años de diferencia de edad que existía entre nosotros.
Desde hace mucho no te he vuelto a escribir. Aunque, creo que lo sabes bien, has estado y estás siempre muy presente en mi vida.
Hoy siento fuerte el deseo de mandarte algunas líneas para comunicarte mi alegría.
Desde que partiste siempre quise dar a conocer tu extraordinaria experiencia al mayor nùmero posible de personas. Hacía poco que se habían concluido los maravillosos años de mi vida transcurridos en España. Desde hacía pocos meses había comenzado una nueva aventura en Roma.
Fue allí adonde me llegó la noticia: ¡tú habías partido!
En ese momento estaba en un congreso gen internacional con quinientos muchachos provenientes de todo el mundo que intentaban vivir la experiencia que tú habías culminado de manera ejemplar, extraordinaria.
Les hablé de ti, con todo el afecto y la admiración que en ese momento podía poner en mis palabras que brotaban espontáneas y cargadas de una fuerte conmoción. Palabras que querían expresarte mi profunda gratitud.
Desde entonces muchas veces quise hacer algo para que tu vida fuera conocida por muchos. Lo sentía fuertemente: tú deseabas seguir haciendo tu parte. “Seguir trabajando”. Me parece que así me lo decías. Me lo repetías. Querías seguir marchando al lado de muchos otros chicos y chicas, no sólo de España sino de todo el mundo, acompañándoles, ayudándoles especialmente en los momentos difíciles del camino.
Querías seguir haciendo lo que siempre habías hecho, cuando tu corazón desbordaba y hubieras querido anunciar a todo el mundo “tu gran descubrimiento”.
Varias veces intenté hacer algo con esa intención, traté de dar algunos pasos. Pero al final no se concretaba nada. Tú, con paciencia y delicadeza, esperabas. Pero me manifestabas que “querías seguir trabajando”.
Te lo confieso, querido Antonio José: me sentía en deuda contigo. En el fondo, sabía que no había hecho toda mi parte para darte la posibilidad de realizar tu deseo.
Finalmente, cuando menos lo esperaba, se entreabrió una pequeña puerta. Supe que en Granada, tu querida ciudad, se habían constituido recientemente dos centros del Movimiento de los Focolares. Poco después encontré en Roma a uno de sus responsables y, saludándole, me resultó espontáneo recordarle: “no olvidéis que en Granada lo tenéis, como a vuestro gran protector, a Antonio José Lombardo”.
Gracias a Dios, estas palabras cayeron en un corazón sensible, receptivo.
Fue como la chispa que provocó el incendio. O mejor dicho, fue como si una suave brisa hubiera encendido de repente la chispa que estaba siempre allí, ardiendo, esperando el momento justo para hacer estallar el incendio. ¿Cómo olvidar, Antonio, que el nombre con el que querías expresar tu nueva personalidad era precisamente el de “Fuoco”, como te lo decíamos en italiano? “Fuego”. El fuego comenzó a arder.
Tu nombre comenzó de nuevo a pasar de boca en boca. “Antonio José… Antonio José…”
Muchos no te habían olvidado. Estabas allí, presente, como la brasa, escondida, pero encendida.
Quien te había conocido volvía a recordar momentos inolvidables vividos contigo, a recuperar cartas que tú le habías enviado. Quien, en cambio, no había oído nunca tu nombre acogía con estupor lo que le venía referido. Tu testimonio era fuerte, actual, tocaba el corazón de quien lo recibía.
Tu familia volvió a ser uno de los cálidos rincones desde donde partía tu llama. Tus hermanos más pequeños “volvieron a conocerte, a descubrirte”. ¡Cuánto tiene que haberte alegrado esto! Te habrá costado mucho dejarles cuando aún ellos eran muy pequeños.
Se multiplicaron los encuentros. Se hizo conocer a muchos tu vida. Se interesaron jóvenes y adultos, incluso personalidades de la ciudad.
En fin, Antonio José, te saliste con la tuya y pudiste seguir “trabajando” como lo habías hecho antes. O aún más que antes. Y creo que todavía estamos viendo sólo el comienzo de una historia que nos deparará muchas sorpresas.
Este libro que ahora se publica será otro instrumento del que, estoy seguro, te servirás para llegar a muchísimos jóvenes, y no sólo a los jóvenes, para hacerles sentir que eres un amigo de cada uno de ellos, que les comprendes y les acompañas.
Gracias, querido Antonio José, por todo lo que fuiste y lo que eres para mí. Por tu testimonio de vida, por tu entrega totalitaria en una vida de máxima normalidad, por tu generosidad sin límites, por haber sido un muchacho de tu tiempo, fiel a la luz que habías encontrado y te hizo aspirar siempre a “las cosas más altas”. Al Amor.
Sigue “trabajando”, querido Antonio José. Acompáñanos, acompáñame.
Con inmensa gratitud,
Carlos

lunes, 11 de mayo de 2009

Ofrezco todo para que el Don del Carisma de la Unidad llegue hasta los últimos confines de la tierra...

Queridos lectores de este Blogs, son casi dos años que estamos conociendo la experiencia de los últimos años de la vida de Antonio José. A muchos nos ha hecho mucho bien, nos ha hecho experimentar el amor de Dios en nuestras vidas.
Una persona que nos comunicó esta experiencia y que nos animó a conocer mejor a Antonio José, fue Carlos Clariá Olmedo que este sábado 9 de Mayo partió al Paraíso. Sus últimas palabras en una carta dictada: “Ofrezco todo para que el don del Carisma de la Unidad llegue hasta los últimos confines de la tierra, y para que Chiara sea reconocida y amada así. Maria, en tus manos en esta familia de Maria, Obra de Maria, forma de actuar de Maria hoy, hago el Pacto con todos los de la Obra. Solo gracias, solo gracias, solo gracias, cuando me presente ante Ti, ese será mi nombre: somos Gracias, somos Gracias, somos Gracias!”.
Nos decía siempre que le pedía a Antonio José por todos nosotros, también por él, que en este año sufrió una grave enfermedad que lo llevó al Paraíso. Estamos seguros de que ahora se encuentro con Antonio José, con el que consiguió hacer esta experiencia del pacto que ahora desea hacer con todos nosotros.
Para las próximas entradas en el blogs nos gustaría que fueseis vosotros los que proporcinásis el material necesario, con experiencias concretas, impresiones, comunión de alma, y todo lo que la unidad con Antonio José nos haya hecho experimentar. Os doy mi e-mail para que me las enviéis y poder así elaborarlas: vicentecorreacazorla@gmail.com Gracias por todo y vamos adelante juntos en esta experienica.

martes, 5 de mayo de 2009

¡Gracias de nuevo per este precioso regalo!

En la foto, un momento con los niños. También ellos oyeron hablar de Antonio José.
Testimonio de un pediatra al conocer la vida de Antonio José, lo conoció personalmente:
...Aunque recuerdo muy bien su funeral y el bien que me hizo su testimonio de vida desde la muerte. Ya sabes que mi madre murió cuando yo era bien chico (8 años) y aunque el amor de la madre no me ha faltado por la entrega, generosidad y cariño de mi mamá, pero la muerte se presentó muy pronto en mi vida. Ese funeral y su testimonio me reconciliaron con la muerte. Por todos estos años, hasta ahora que pienso con frecuencia la futilidad de todo y donde está nuestro verdadero destino, la muerte no me asusta.
¡Gracias de nuevo por este precioso regalo!

domingo, 26 de abril de 2009

...desde edad temprana se pueden, no solo concebir grandes ideales sino realizarlos.

Panorámica de la capilla de La Presentación, donde se habló de Antonio José


De una carta, donde, un estudioso nos cuenta su impresión de la vida de Antonio José:
"Me he empezado a leer el libro sobre Antonio José, que no conocía para nada, y me ha impresionado bastante. Me ha hecho recapacitar en una serie de cosas viendo la edad con que ha escrito esas cartas. Por ejemplo, uno deja de creer en las experiencias de su propia juventud y en la solidez de sus elecciones. Parece como si estuviéramos rotos en pedazos, condicionados en cada época por proporciones distintas de influencias internas y externas más o menos ajenas a nuestro propio ser y por esto siempre esclavos de algo y nunca libres de nuestras elecciones y pensamientos. Me parece que esta es una manera como otra de expresar la corriente de pensamiento en boga por todas partes más o menos. Y digo esto porque si Antonio José podía escribir así a esa edad, cuando ahora parece que ni aquellos con mucha más edad y preparación son capaces, es porque de alguna forma algo tapona el crecimiento. Necesitamos de un desatascador, porque en la capacidad humana desde edad temprana se pueden no solo concebir grandes ideales sino realizarlos".

lunes, 20 de abril de 2009

Descubrir que los momentos "Malos" de la vida son los "Momentos verdaderos" de la Vida.

En la foto, un momento de la Misa del primer aniversario de la partida de Chiara,el coro de la comunidad de Jaén.
Texto de una persona que ha leído el libro de Antonio José.
Desde que he conocido Antonio José a través de sus cartas y escritos y que vienen muy bien en el libro, ha resultado para mi un "compañero inseparable y fiel" en el camino de mi vida.
Cuando leo sus cartas tengo la impresión que "corrige" mi vida y me indica con la suya lo que verdaderamente es importante: Hacer la Voluntad de Dios.
Además su experiencia de la enfermedad y de su convivencia con ella, me hace descubrir que los momentos "Malos" de la vida son los "Momentos verdaderos" de la Vida. Me impresiona la seriedad, la madurez con la que Antonio José vive.
Me siento privilegiado de tener un "compañero de camino" como él.

lunes, 13 de abril de 2009

Sabía, con un amor súper fino, evidenciar lo positivo de los que estaban a su alredeor.

En la página anterior otra carta de un contenporáneo de Antonio José.



Querido, ...,
solo ahora consigo escribirte para confirmarte que me llegó el libro de
Antonio José (hace solo dos días) que ya he empezado a leer. Y la verdad
es que me está gustando mucho. Estoy entrando despacio, "de puntillas"
como está escrito en el libro aunque la verdad es que te vienen ganas de
leerlo de un tirón.

Y mi primera impresión es que los autores del libro han tenido la
capacidad de saberse "retirar" para dejarle paso a él, de manera que sea
el mismo Antonio José el que se presente a quien lo lee descubriendo su
vida que era de una sencillez y una normalidad enormes pero al mismo
tiempo y paradójicamente de una grandeza y madurez impresionantes.

Conocí a Antonio José y aunque mayor que él, mi vida Gen era la de aquella época, en
España y en Andalucía, llena de descubrimientos, de proyectos y de
idealidad con relaciones muy profundas entre todos los Gen de aquella
época, jóvenes y menos jóvenes . Me acuerdo de una vez que hicimos un
encuentro regional - no en Sevilla, tal vez en Córdoba, me parece que
estabas también tú - y para uno de los días era previsto en el programa
el contar algunas experiencias sobre Jesús abandonado. Y los "elegidos"
para ese momento fuimos él, J.A.O. y yo que al lado de Antonio
José me sentía insignificante. No me acuerdo de lo que conté yo ni de lo
que contó él pero sin duda alguna profundo y "normal" como era él. Solo
recuerdo que nada mas terminar ese momento vino hacia a mi para darme las
gracias. Antonio José vivía para los demás y era de una delicadeza
increíble. Sabía con un amor súper fino evidenciar lo positivo de los que
estaban a su alrededor.

Por eso me alegro muchísimo de que el Obispo os haya dicho que se puede
comenzar el proceso diocesano de beatificación porque Antonio José ha sido
y es "un modelo".

En este momento de mi vida me parece un gracia especial la presencia de Antonio José a mi lado y el poderlo descubrir aún mas amigo y siempre más grande en su autenticidad y en su tomarse en serio el hacerse santo con los demás. Le estoy pidiendo que me eche una mano y cuento con su ayuda.

Un fuerte abrazo,
Augusto