
Fontem, 7 de Octubre de 1986
Querida Familia:
Hoy como siempre, como cada siete de Octubre os he tenido presentes y he pedido tanto a Jesús y a María por Antonio José, que os mande tantas gracias, todas de las que tenéis necesidad en este momento en particular…y para mi, le he pedido la fidelidad hasta el final de la vida, como él.
Hoy ha sido impresionante durante la misa, sentir que todos pedíamos por Antonio, aquí en Inglés, en medio del Trópico, y preciso que como aquí en tantos otros sitios…es impresionante sentir que somos una familia grande, divina.
¿Cómo está Juanma, Paco y Rocío? Ojalá que muy bien. Me podéis decir: ¿Cómo se hace para olvidar gente así?
Hasta pronto. Con todo el afecto.
José Juan.