lunes, 12 de noviembre de 2007

Continuamos con la introducción

Creo que solo con estas dos muestras podemos apreciar la madurez de Antonio José y como entendía, con la profundidad de un chico de su edad el Evangelio... Podría decir en dos palabras las características más importantes de la espiritualidad que quería vivir: En primer lugar, como muestra esta carta, el Evangelio, con un acento especial en el amor al prójimo, a la unidad, recordando las palabras de Jesús en la cena de despedida: “que todos sean uno como tu y yo...”, a transformar las dificultades en amor, como ha hecho Jesús, el descubrir en cada momento cual es la Voluntad de Dios y realizarla, vivir la tensión a la santidad...

Fue en 1976 cuando encontramos otra carta dirigida a Chiara, la escribe desde Madrid, ya le habían descubierto la enfermedad. Estaba tan convencido de que la solución a todo es Vivir el Evangelio que le pide a Chiara una frase para poder vivirla en profundidad, una frase del Evangelio que fuese como aquella que le ayudará en el camino de la vida. Él le había pedido ya un nombre nuevo, que le ayudaría a recordarle su deseo de vivir siempre el Evangelio y Chiara se lo da en aquel congreso de 1974, fue Fuoco (Fuego), desde entonces se firmará siempre con aquel nombre que definía su persona.
Habla de Jesús Abandonado, de Él había aprendido a amar todos los dolores que la vida le daba, ahora lo veía en la enfermedad:

29-IV-76
... Yo ahora estoy aquí en Madrid, en un hospital, recuperándome de una infección en el vientre, como comprenderás tengo muchas oportunidades de vivir Jesús Abandonado en todo momento. ...
Aquí trato de vivir la experiencia del IDEAL a fondo, con los médicos, enfermeras, auxiliares y demás personal, con mi madre que pasa las 24 horas del día conmigo, siendo amable, aguantando el dolor y saliendo de él para abrirme a todos, a veces exploto y me sale el hombre viejo (todo lo que no es positivo en nosotros) entonces me digo que esto no es lo que Jesús quiere de mi, e intento seguir adelante, a esto me han ayudado mucho los que me visitan y escriben, contándome sus experiencias y prometiéndome unidad.
Ahora quisiera hacerte una petición, hace dos años en el congreso de Roma-74 me diste un nombre nuevo “Fuoco” desearía me mandases también una palabra de vida...

Chiara le contesta por mediación de la secretaria:

Rocca di Papa, 4 de junio de 1976

Querido “Fuoco”:
Chiara ha recibido la carta que le has mandado desde la clínica.
¿Cómo te encuentras ahora? ¿Te has repuesto ya completamente?
Por lo que dices, esta experiencia ha sido positiva y esto ha dado a Chiara mucha alegría, porque se necesitan jóvenes que sigan a Jesús así: renunciando a sí mismos y tomando la propia cruz. ¡Esta es un arma potentísima!
Por este motivo Chiara ha escogido para ti esta Palabra de Vida:
“Soporta las fatigas como un buen soldado de Cristo” (2Tim. 2,3).
Así ayudas a Jesús a que todos lo conozcan.

La enfermedad va adelante y lo encontramos en 1977, en el hospital de la Paz de Madrid. Desde allí escribe algunas cartas que hemos podido encontrar. Además tenemos 46 folios de cartas escritas por chicos de toda España. Antonio le contestaba a todos, por lo tanto las que tenemos suyas, son solo una pequeña parte de lo que escribió. En ellas cuenta como está tratando de vivir, en medio de tantas dificultades, lo que había aprendido de Chiara, de los demás Gen...
He querido dividir el material por temas, de manera que podamos apreciar el alma de Antonio José, como no deja fuera ningún aspecto de su vida, todo está empapado de Evangelio: