lunes, 5 de noviembre de 2007

CONFERENCIA 1


CONFERENCIA SOBRE LA VIDA DE ANTONIO JOSÉ LOMBARDO ENRIQUEZ (FUOCO)

En esta conferencia no quisiera alargarme mucho en la historia de Antonio José. Lo dejaré para la mesa redonda que tendremos después.
Quisiera entretenerme en estudiar el alma de Antonio José, cuales eran sus ideales, cual fue el camino que lo condujo hasta ellos, cuales eran las motivaciones de su vida, como concretó en tan poco tiempo (15 años), al escribir el grueso de los escritos tenía solo 13..., como concretó en tan poco tiempo lo que muchos necesitamos toda una vida...
Yo lo conocí en 1974, acompañé a los Gen-3 (los gen como dijo Juanmi, son los jóvenes del Mov. De los Focolares, en este caso los chicos de 10 a 17 años) a Roma, llevábamos un autobús, eran chicos de toda España y recuerdo al grupo de Granada y particularmente a Antonio José. Su figura siempre alegre, tanto que a primera vista podría parecer casi superficial, lo recuerdo vivaz, llevado siempre a ver el lado alegre de la vida, contaba chistes con mucha facilidad.
Ahora, estudiando su alma por los escritos que nos dejó, me doy cuenta de su profundidad, de sus ideales...
Del 74 al 76 estuve en Italia, hice una escuela de dos años en Loppiano, ciudadela del Movimiento de los Focolares donde se quiere presentar a todos, como puede ser una ciudad renovada por el Evangelio. Allí viven jóvenes, familias, adultos en general y niños. Todos con el mismo Ideal, hacer realidad las palabras de Jesús...
Cuando volví de Loppiano, vine a Sevilla, yo soy de Las Palmas y empecé una nueva vida en el Focolar que se había abierto desde hacía poco. El Focolar es una comunidad donde viven, en este caso un grupo de chicos, recordando una convivencia particular, la familia de Nazaret, la familia de Jesús, e intentando vivir siempre en su presencia.
Fue justo en este periodo cuando a Antonio José le descubren la enfermedad, se traslada a Madrid...
Es desde Madrid que escribe casi todas las cartas que conocemos...
Quisiera retomar el discurso y volver de nuevo a 1974, Antes del congreso de Roma. Chiara, todos los años nos hablaba a los chicos, de un tema que luego tratábamos de vivir durante todo el año. Nos contábamos como hacíamos, nuestras experiencias, nuestras dificultades, cada uno en su ciudad y, cuando nos encontrábamos en los congresos, entonces todos juntos... El años 73 les había hablado de los Evangelios, de cómo se podían vivir las Palabras de Jesús y a cada uno le regaló un Evangelio, pequeño, a la medida del bolsillo de los chicos.

Antonio participa en el Congreso que se organiza en Madrid, le recuerda a Chiara que les había prometido el Evangelio:

29-III-74

Chiara:
Me gustaría conocerte pues si tú y tus compañeras fuisteis capaces de fundar un movimiento tan bonito y que tanto se ha extendido y con tan buenos propósitos. Bueno nos dijiste en tu carta que nos mandarías el Evangelio, o sea, tu alma, bueno yo también te doy mi alma aunque todavía me queda mucho mal en mi alma y puedo portarme mejor de lo que soy ahora, pero mis pequeños sacrificios te los cuento atrás. Bueno Chiara que no te olvides de ese Evangelio pues la llave del Cielo es el amor como dices en tu discurso a los Gen 3 y creo que la llave a su vez del amor es sin duda vivir el Evangelio...

Esta carta la escribe en Marzo por lo tanto con 10 años, y en junio, al participar en Roma del congreso le vuelve a escribir, emplea la palabra Ideal, es para decir el Evangelio vivido según el espíritu del Movimiento de los Focolares:

Centro Mariápolis 22-VI-74


Queridísima Chiara
Me gustó mucho tu discurso pues yo veía que llevabas el fuego del “IDEAL” dentro y estabas iluminada por el Espíritu Santo y esto se veía en tu rostro.
Me gustó mucho la explicación sobre los mandamientos, ya se sabe en la escuela se aprenden de memoria pero tu le has dado su verdadera dimensión.
Tu explicación sobre el 5º y 6º mandamiento me impresionó mucho...
Creo que solo con estas dos muestras podemos apreciar la madurez de Antonio José y como entendía, con la profundidad de un chico de su edad el Evangelio... Podría decir en dos palabras las características más importantes de la espiritualidad que quería vivir: En primer lugar, como muestra esta carta, el Evangelio, con un acento especial en el amor al prójimo, a la unidad, recordando las palabras de Jesús en la cena de despedida: “que todos sean uno como tu y yo...”, a transformar las dificultades en amor, como ha hecho Jesús, el descubrir en cada momento cual es la Voluntad de Dios y realizarla, vivir la tensión a la santidad...