lunes, 30 de julio de 2007

Carta del 9-VI-77, Madrid

Queridísimo J.:

Espero que te entregara P. mi carta, no recordaba tus señas. Allí supongo que estaréis muy atareados trabajando para el “rojo”[1] de Roma, como no he recibido una mala postal de los gen 3 será que llegáis tan cansados a casa que no tenéis ni fuerzas para echar unas letras.

Bueno (ya sin ironías) te diré que estoy fenómeno, tan bien que quizás aproveche para aumentarme la medicación con vistas a tratar de ahorrarme viajes, vamos que si (por ejemplo) me quedan tres ciclos de tratamiento, me aumentan la dosis para tratar de reducirlos de 3 a 2.

En lo que verdaderamente nos interesa, va genial, desde el primer día me di cuenta que aquí no estaba lo agradable del IDEAL pero que había inmensas posibilidades de descubrir el IDEAL PURO que es igual a “Jesús Abandonado”, con quien mas me cuesta es con mi madre (tu ya sabes como son las cosas últimamente) pero si en alguna ocasión mi propio egoísmo me ha traicionado y he tenido algún “follón” enseguida me he dado cuenta de que tenía que pedirle perdón y cambiar mi actitud porque es incoherente que yo quiera amar a Jesús, que quiera hacerlo todo en la “TENSIÓN A LA SANTIDAD”, que trate de amar a todos y que en cambio sea hostil hacia la persona que me ha traído al mundo, que a mi por el hecho intrínseco de parirme, no es que me diga mucho, pero si me dice por el hecho de haber luchado por sacarme adelante, al haber estado conmigo en las difíciles y porque sé que me quiere como poca gente y yo frente a esta persona que su único pecado ha sido quererme, a veces en exceso,… últimamente no he sido ( ni siquiera humanamente) muy agradecido. Te dejo J. escríbeme y dile a los gen 3 que también lo hagan y contarme como va lo del Congreso.

La verdad J. que te tengo muy presente, estoy absolutamente seguro de nuestra unidad que no es la de dos buenos amigos sino que vale la pena porque los dos hemos escogido a Él. CIAO lo hacemos todo por la “GLORIA DE DIOS”.

Fuoco

P.D. Muchísimos recuerdos a todos los gen 3, a P.Q. y a S. (a ellos también les dices que no me molestaría que escribieran) y un saludo muy especial a P. Z. y a J. y a todos los gen 2. [2]



[1] Los aspectos de la vida de los gen están resumidos en siete colores. El “rojo” corresponde al trabajo, la comunión de bienes. En este caso se refiere a la recogida de dinero para poder hacer frente a la participación del encuentro de Roma.

[2] Segunda generación. Jóvenes de 18 a 30 años